El sentido de la vida

Objetivos

¿A dónde me iré de tu Espíritu?
¿Y a dónde huiré de tu presencia?

Salmos 139:7
RV60

Introducción:

El hecho de que cada día aparezcan más consultas por estés y ansiedad, evidencian la íntima relación entre estas manifestaciones de inestabilidad emocional con los cada vez más creciente número de personas que no se aceptan a sí mismas. Ven todo con una lente gris. Consideran que la vida no tiene sentido. Incluso, llegan a pensar que el suicidio es la única salida al laberinto que enfrentan.

Presos de la angustia, la incertidumbre y la sensación de que no le encuentran gusto a nada, hombres y mujeres se limitan únicamente a transitar por la vida. Horas van y vienen e importa poco si es un lunes, o un domingo radiante.

I. DIOS NOS CONOCE A PLENITUD

1. Cuando pensamos que nadie nos comprende ni puede ayudarnos o quizá cuando atravesamos por un período de crisis, debemos recordar:
1. 1. Dios nos conoce:
a. Sabe la situación que estamos experimentando.
b. Sólo Dios puede ayudarnos.
1.2. Dios conoce en su verdadera dimensión lo que es el dolor, la desesperanza y el desasosiego.Ezoic

2. Dios nos conoce desde antes de nacer. Nos concibió desde antes de crear el universo (Salmo 139)
2.1. Nos conoce hasta el más mínimo detalle (versículo 1)
2.2. Dios sabe sobre cada etapa que vivimos, favorable o desfavorable (versículo 2)
2.3. Dios conoce si estamos desanimados o alegres (versículo 3)

3. Es a Dios a quien debemos acudir en momentos de crisis.
3.1. Si todos nos abandonan, Dios estará siempre con nosotros.
3.2. Dios no nos rechaza ni rechaza a pesar de los errores cometidos. Nos da una nueva oportunidad.

II. SOMOS MUY VALIOSOS PARA DIOS

1. La baja autoestima lleva a que millones de personas en todo el mundo se valore.
1.1. Las personas se dejan afectar negativamente por las críticas, la intolerancia y el rechazo de quienes nos rodean.
1.2. En muchas ocasiones ni siquiera nosotros nos valoramos.

2. Quien realmente nos valora es Dios, como lo revela el Salmo 139.
2.1. Dios estuvo atento hasta el más mínimo detalle de nuestra formación desde el vientre de la madre (versículos 13-16)
2.2. Dios hace maravillas. Usted y yo no somos obra de un accidente (v. 149)

3. Tres fundamentos para elevar nuestra autoestima:
3.1. En Dios soy importante
3.2. En Dios soy aceptado
3.3. En Dios soy capaz de hacerlo todo

III. DIOS NOS TRANSFORMA

1. Dios conoce las áreas de nuestro ser que deben ser transformadas
1.1. Quiere que experimentemos crecimiento.
1.2. Quiere para nosotros una vida plena.

2. Usted y yo fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, con enormes potencialidades que generalmente no desarrollamos.

3. Dios nos releva en qué áreas debemos cambiar y crecer, y nos ayuda en ese proceso (Salmo 139:23, 24)
3.1. Nos da la mano para crecer.
3.2. Nos fortalece en el proceso de cambio.

IV. NADA PUEDE SEPARARNOS DEL AMOR DE DIOS

1. Si fallamos, Dios quiere ayudarnos a salir de la situación.
1.1. Si se lo pedimos, Dios nos perdona.
1.2. Dios nos fortalece para vencer la tentación y el pecado.

2. El amor de Dios es incondicional y eterno. Nada puede separarnos de Él (Romanos 8:38, 39)

Conclusión:

Estamos llamados a cambiar y a crecer. Es un proceso en el que nuestro amado Padre celestial quiere ayudarnos. Asimile el hecho de que Dios lo valora y lo acepta con debilidades y errores, y quiere ayudarle en el proceso de cambio. ¡Hoy es el día para emprender el cambio hacia ese cambio que tanto desea! Depende de usted y de nadie más que de usted. ¡Con ayuda del Señor Jesucristo podrá lograrlo!