¿Provee la Biblia señales de los últimos tiempos?
Objetivos
- Fortalecer nuestra confianza en la Palabra de DIOS
- Identificar si la Biblia anuncia los eventos que vienen en el futuro

2 Pedro 1:19-21
19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; 20 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.
RV 1960
10 Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, 11 los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.
Hechos 1:10-11
RV 1960
¿Cómo se emplean expresiones como tiempos» en la Biblia?
Hay una serie de diversas expresiones bíblicas que parecen hacer referencia a los últimos días. Examinaremos cada frase para determinar su significado y aplicación.
Algunas veces los cristianos leen en la Biblia acerca de los «últimos días», el «fin de la era», y tienden a pensar que todas estas frases hacen siempre referencia a lo mismo. Este no es el
caso, así como en nuestras propias vidas existen muchos finales: tenemos el final de un día de trabajo, el fin del día de acuerdo al reloj, el fin de la semana, el fin del mes y el fin del año. Solamen te porque se utiliza la palabra «fin» no quiere decir que siempre se haga referencia al mismo tiempo. La palabra «fin» se restrin ge y define con precisión cuando se modifica con los enunciados
«día», «semana», «año», etc. De manera que en la Biblia «tiem pos finales» puede hacer referencia al fin de la actual era ecle siástica o es una expresión que puede aplicarse a otros tiempos.
La Biblia enseña que esta era presente va a culminar con el arrebatamiento, seguido por la tribulación, la cual terminará con la segunda venida del Mesías a la tierra. De manera que debe mos distinguir entre los «últimos días» de la era eclesiástica y los «últimos días» de la tribulación de Israel.
Observemos la siguiente tabla donde se clasifican y se distin guen los pasajes que se refieren al fin de la era eclesiástica y a los «últimos días» para Israel:
USO DE «ÚLTIMOS DÍAS» EN LA BIBLIA
Israel | Iglesia |
«postrerosdías»— Dt.4:30;31:29; Jer. 30:24; 48:47; Dn. 2:28; 10:14 | «postrerostiempos»— 1Ti.4:1 |
«últimos días» — Is.2:2;Jer.23:20; 49:39; Mi. 4:1; Hch. 2:17 | «postrerosdías»— 2Ti.3:1;He.1:2; Stg. 5:3; 2 P. 3:3 |
«eldíapostrero»— Jn.6:39,40,44, 54; 11:24; 12:48 | «el postrer tiempo» — 1 P. 1:20; Jud.18 |
«muchos días…al cabo de años» — Ez.38:8 | «tiempo postrero», «último tiempo»— 1P.1:5;1Jn.2:18 |
La Biblia habla claramente de unos últimos días o de un fin del tiempo, pero no siempre hace referencia al mismo periodo de tiempo. El referente contextual le permite conocer al lector si la Biblia está hablando de los últimos días en relación con Israel o de los tiempos finales con referencia a la iglesia.
2. ¿Existen señales del ñn de la actual era eclesiástica?
Sería muy osado decir que existen señales del fin de la era eclesiástica. En lugar de eso, la Biblia nos indica cómo va a ser la condición de la iglesia y la atmósfera general de la época, para después advertir en cuanto a algunas tendencias generales que estarán presentes hacia la parte final de la era eclesiástica. Los elementos específicos se identificarán y discutirán en la segunda parte.
3. ¿Existen señales relacionadas con el arrebatamiento?
El arrebatamiento es un suceso sin señales que lo precedan, de tal modo que no existen y nunca tendrán desarrollo señales que indiquen la proximidad del arrebatamiento. Esto es así porque el arrebatamiento es inminente y esto significa que podría ocurrir en cualquier momento.
Es imposible que un acontecimiento inminente presente señales. Si hay señales relacionadas con un evento, éstas podrían indicar que estaba cerca o no y por ende no podría ocurrir sino hasta después que las señales se presentaran.
Así pues, las señales tendrían que preceder el evento, lo que significaría que el evento no podría suceder en cualquier momento sino hasta que hayan aparecido las señales. Puesto que en el Nuevo Testamento se dice del arrebatamiento que es un evento que podría ocurrir en cualquier momento (1 Co. 1:7; 16:22; Fil. 3:20; 4:5; 1 Ts. 1:10; Tit. 2:13; He. 9:28; Stg. 5:7-9; 1 Pe 1:13; Jud. 21; Ap. 3:11; 22:7,12,17,20), entonces no puede estar relacionado con ninguna señal en absoluto. Sin embargo, como mostraremos más adelante, esto no significa que no existan señales del tiempo que sí se relacionan con otros aspectos del plan de Dios.
¿Existen señales relacionadas con el plan de Dios para Israel en los últimos tiempos?
Sí, existen muchas señales que se relacionan con el programa de Dios para Israel en los últimos tiempos. Sin embargo, debe mos tener cuidado con la forma como las vemos en relación a nosotros durante la era eclesiástica en la actualidad. Puesto que los creyentes viven hoy durante la era eclesiástica, la cual termi nará con el arrebatamiento de la iglesia, las señales proféticas que se aplican a Israel no se están cumpliendo en nuestros días. En lugar de eso, lo que Dios está haciendo proféticamente en nuestro tiempo es preparar al mundo o «montando el escenario» para el momento en que Él dé inicio a Su plan respecto a Israel, el cual incluirá en esos días el cumplimiento de señales y tiem pos. Un indicador muy importante de que con mucha probabili dad estemos cerca del comienzo de la tribulación, es el hecho patente de que Israel como nación se ha reconstituido después de casi dos mil años.
5. ¿Qué es «montaje de escenario»?
La actual era eclesiástica no es un tiempo en el que se estén cumpliendo profecías bíblicas. La profecía bíblica se aplica a un tiempo después del arrebatamiento (el periodo de siete años de la tribulación). Sin embargo, esto no significa que Dios no esté preparando al mundo para ese tiempo futuro durante la actual era eclesiástica—de hecho, lo está haciendo. Pero esto no co rresponde a un «cumplimiento» de profecía bíblica. Así no se estén cumpliendo profecías en nuestros días, no debe concluirse que no podamos seguir el rastro de ciertas «tendencias genera les» correspondientes a preparativos actuales para la tribulación venidera, especialmente debido a que tiene lugar inmediatamen te después del arrebatamiento. A esta manera de abordar el tema la llamamos «montaje de escenario». Del mismo modo en que muchas personas sacan todo su vestuario la noche anterior al día en que se lo ponen, así también en el mismo sentido Dios está preparando al mundo para el cumplimiento seguro de la profecía en un tiempo futuro.
El doctor John Walvoord explica:
Pero si no hay señales siquiera para el arrebatamiento mismo, ¿cuáles son las razones legítimas para creer que el arrebatamiento podría estar concretamente cercano a esta generación?
La respuesta no se encuentra en ningún suceso profètico que haya sido predicho para suceder antes del arrebatamien to, sino en comprender los eventos que sucederán después del arrebatamiento. Así como la historia fue dispuesta para la primera venida de Cristo, de una manera similar la histo ria se está preparando para los eventos que conducen a su segunda venida… Si este es el caso, nos lleva a la inevitable y emocionante conclusión de que el arrebatamiento puede estar muy cerca.
La Biblia proporciona profecías detalladas sobre la tribula ción de siete años. De hecho. Apocalipsis 4-19 nos proporciona un esquema detallado y secuencia) de los personajes y eventos principales. Utilizando Apocalipsis como panorama general, un estudiante de la Biblia puede armonizar los cientos de otros pa sajes bíblicos que hablan de la tribulación de siete años, para elaborar un modelo claro para el siguiente periodo en la historia del planeta tierra. Con ese molde para orientamos, podemos ver que Dios ya está preparando o montando el escenario correspon diente al mundo en el que habrá de desatarse el gran drama de la tribulación. De este modo aquel tiempo futuro arroja sombras de expectativa en nuestros propios días, y así los sucesos actuales presentan señales discemibles de los tiempos.
6. ¿Qué pautas existen para entender las señales de los tiempos?
El simple hecho de que haya muchas señales legítimas en nuestros tiempos que apunten hacia el retomo de Cristo no sig nifica que todo pensamiento y especulación que se plantee al respecto sean legítimos. De hecho, ya hay demasiadas especula ciones precipitadas en cuanto a que algún acontecimiento reciente se relacione con la profecía bíblica. Para algunos, virtualmente todo lo que ocurre es una indicación de que el regreso del Señor . está cerca. Las especulaciones audaces son demasiado comunes en la actualidad, y con demasiada frecuencia no se fundamentan en una aproximación bíblica y apropiada a los temas en cues tión. Esta es la razón por la cual necesitamos puntualizar algunas pautas para disciplinar nuestros pensamientos, de modo que podamos cuidamos de caer en especulaciones exageradas y sin fundamento.
Existen por lo menos tres pasos primordiales que deben seguirse antes de implementar un acercamiento apropiado a la comprensión de las señales finales. El experto en profecía, doctor Ed Hindson, llama a estos tres componentes hechos, suposiciones y especulaciones. El doctor Hindson dice,
En nuestro esfuerzo para hallarle sentido a todo esto, permítanme sugerir un simple paradigma:
Hechos. Son los hechos claramente declarados en la revelación profètica: Cristo va a regresar por los Suyos; Él va a juzgar al mundo; vendrá un tiempo de gran calamidad sobre la tierra al final de la era; el conflicto final será ganado por Cristo; y demás. Estos hechos básicos están claramente afirmados en las Escrituras.
Suposiciones. Las profecías de hechos solamente se limita a ellos y nada más. Más allá de eso tenemos que hacer cier tas suposiciones. Si estas son correctas, nos conducirán a conclusiones válidas, pero si no lo son, pueden llevar a ridi culas especulaciones. Por ejemplo, que Rusia vaya a inva dir Israel en los últimos días es una suposición. Que sea factible o no depende de la legitimidad de la interpretación que uno haga de la profecía de Ezequiel sobre Magog (Ezequiel 38-39)…
Especulaciones. Consisten puramente en vaticinios calcu lados con base en suposiciones. En muchos casos no se ba san en absoluto en hechos proféticos. Por ejemplo, la Biblia dice que el número del anticristo es «666» (Apocalipsis 13:18). Debemos tratar de suponer lo que esto significa. Es una sospecha de que se trata de un número literal que apa recerá en las cosas en los últimos días. Cuando un famoso evangelista vio el número 666 como prefijo de placas para automóviles en Israel hace unos años, él especuló diciendo que la «marca de la Bestia» ya había llegado a Tierra Santa.
El mayor peligro de todos al tratar de interpretar la pro fecía bíblica consiste en suponer que nuestras especulacio nes son verdaderas y luego predicarlas como si fueran hechos. Esto ha causado muchas veces gran vergüenza y confusión. Por ejemplo, cuando Benito Mussolini subió al poder en Roma en la década de los veinte, muchos cristia nos presumieron que é) sería el anticrísto, que gobernaría al mundo desde la ciudad de las siete colinas en los últimos días. Algunos incluso especularon que Adolfo Hitler, quien asumió después el poder en Alemania, era el falso profeta. Otros estaban seguros de que el falso profeta era el papa, quien también estaba en Roma.
Ha llegado el tiempo para que los estudiosos serios de las profecías bíblicas tengan clara la distinción entre lo que es hecho, lo que es suposición y lo que es simple especula ción.
Así que, cuando nos acercamos al estudio de la profecía bí blica e intentamos relacionarla con eventos de nuestros días, de bemos asegurarnos primero de que empezamos con una interpretación correcta del texto bíblico antes de sacar conclu siones para que especulemos con ellas. Es lógico pensar que si tenemos la interpretación incorrecta de un pasaje, entonces la conclusión o las suposiciones que formulemos a partir de ella serán necesariamente erróneas (a no ser que seamos ilógicos y nos topemos por equivocación con una conclusión correcta).
Por ejemplo, si estamos haciendo un estudio sobre la región del mundo de donde provendrá el anticristo, debemos empezar con una interpretación correcta de pasajes bíblicos que tienen que ver con el tema en cuestión. Tras recopilar adecuadamente los datos bíblicos procedemos a sacar conclusiones, o como el
doctor Hindson las llamó: suposiciones. De este modo, podríamos concluir o suponer que el anticrísto se levantará del resurgido imperio romano. Puesto que Segunda Tesalonicenses 2:6-9 indica que él no va a revelarse sino hasta después del arrebatamien to, no podríamos hacer una especulación legítima en cuanto a quién podría ser dentro del universo de posibilidades en la socie dad actual. Podríamos emplear tal interpretación y suposición para excluir un candidato propuesto que proviniera de un lugar como Japón, si se quisiera plantear esa especulación.
■Las opiniones legítimas sobre las señales de los últimos tiem pos deben comenzar con
- 1) interpretación bíblica correcta,
- 2) suposiciones o conclusiones correctas deducidas de la interpre tación, y
- 3) especulación consistente con los dos factores ante riores. Unicamente después de ajustarse a ese método podemos concluir que cualquier desarrollo contemporáneo constituye una señal del retomo de Cristo.
¿Cuál es la diferencia entre un acercamiento válido a las señales finales y una «exégesis de periódico»?
Es común entre críticos de aquellos que creen en la existen cia de señales del retomo de Cristo en nuestros días, desechar tal noción llamándola «exégesis de periódico». Con esta expresión los críticos quieren decir que son ideas humanas y no la Biblia, la fuente verdadera de tales creencias, ya que se originan en la lectura de titulares de periódico y otras noticias, y no en una exégesis (esto es, interpretación correcta) del texto bíblico. ¿Acaso esto es así?
En algunos casos esto seria cierto, pero no necesariamente en todos. Si primero se ha acudido a las Escrituras para derivar un modelo sensato de sucesos del fin y existe una verdadera corres pondencia con lo que se informa en ios periódicos, entonces puede ser válido. Sin embargo, si la persona está puramente tratando de hacer encajar los titulares de hoy en la Biblia, entonces es algo errado y podría designarse correctamente como «exégesis de periódico».
Algunos maestros de profecía enseñan erróneamente que las profecías bíblicas se están «cumpliendo» en nuestros días. Ya señalamos en las preguntas 4 y 5 que este no es el caso, excepto
en relación al restablecimiento del moderno estado de Israel. No obstante, sí apoyamos la noción de que existen señales finales con relación al hecho de que Dios está montando el escenario para un tiempo de cumplimiento futuro, después del arrebata miento, durante la tribulación. Así pues, es una exageración ha blar de profecías que se estén cumpliendo en nuestros días, pero no es equivocado hablar de señales de que Dios está preparando su cumplimiento.
Es común que algunos maestros de profecía acudan a un pa saje bíblico, usualmente uno de los que habrán de cumplirse du rante la tribulación, para encontrar una similitud entre esa profecía y algo que esté ocurriendo en nuestros días. Solamente porque algo se parezca a otra cosa, no significa que sea lo mismo.
Por ejemplo, hace unos años, yo (Thomas) recuerdo que leía en Isaías 24:5a que «la tierra se contaminó bajo sus morado res,…». Yo había escuchado muchas cosas en los inicios de los setenta acerca de cómo se estaba contaminando la tierra. En ese entonces le sugerí a unos amigos que esta era una profecía de eventos que estaban teniendo lugar en nuestra época. Hice la conexión basado en la idea de «contaminación», sin tener en cuenta el contexto bíblico de Isaías 24. ¿Cuál es el ámbito contextual de Isaías 24? Hace referencia a eventos que tendrán lugar durante el periodo de la tribulación futura. ¿Acaso estamos viviendo actualmente en el periodo de la tribulación? ¡No! Por eso, sin importar lo que estuviera pasando en la actualidad de aquellos días, no se trataba de un cumplimiento, ni se relaciona ba con Isaías 24 solamente porque yo creí que había un punto de semejanza. Si examinamos la mayoría de métodos empleados actualmente que afirman el cumplimiento de profecías relacio nadas con la tribulación presentando como evidencias sucesos actuales, tienen una forma parecida de abordar el tema y por lo tanto cometen errores similares.
Como ya hemos señalado previamente, no es necesario que se de el cumplimento real de un desarrollo para que corresponda a una señal de los tiempos. Esto puede ser así porque puede haber prepa ración para un cumplimiento. La preparación no es el cumplimiento de una profecía, pero sí indica que Dios está haciendo preparativos para cumplir una profecía en el futuro cercano. Tal preparación para un cumplimiento se constituye en señal de los tiempos.
El doctor Walvoord hace eco de tal creencia en tomo al mon taje en la actualidad de un escenario como preparativo del cum plimiento.
«…en nuestros días… se ha dado un mover de Dios entre Israel que se ha constituido en una preparación exacta como nunca antes del escenario para aquel cumplimiento que se ha pronosticado, correspondiente al periodo inmediatamente posterior a la traslación de la iglesia… En nuestro tiempo se han cumplido más profecías—o se han venido preparando para su cumplimiento—que en todos los siglos anteriores desde el siglo primero de nuestra era».