Virtudes: fuerza de voluntad y vivir con pasión


Síguenos en Facebook, y comparte con tu círculo de confianza:

1 / 4 – Parte del verdadero rol del padre de Familia o Cabeza de hogar
https://www.facebook.com/reel/993859891853653

2 / 4 – Dura realidad en muchas Familias
https://www.facebook.com/reel/850900023741608

3 / 4 – Lo correcto decidir en contra mía
https://www.facebook.com/reel/366539349780701

4 / 4 – Con gozo bien hecho como para el Señor
https://www.facebook.com/reel/963801865220706

En la Biblia se distinguen hombres como Moisés, Noé, Esteban, Pablo y, sobre todo, Jesús, nuestro mejor ejemplo. Para ellos la meta era agradar siempre a Dios, servirle y amarle sobre todas las cosas.

La primera y la segunda virtud de la hombría que vimos fueron amor duro y siempre aprender.

Hoy veremos la virtud de la fuerza de voluntad y vivir con pasión. Esta fuerza de voluntad no se refiere a mi propia voluntad, sino a «Hágase tu voluntad», y Vivir a medias no es vivir; tienes que dar con todo.

Haced todo para la gloria de Dios
23 Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.

1 Corintios 10:23

«Fuerza de voluntad»

En el versículo bíblico de hoy, la distinción entre lo permisible y lo beneficioso establece la diferencia entre lo bueno y la grandeza. No te conformes con lo que está permitido. Ese es el camino de menor resistencia. Ve tras la grandeza, aunque tengas que esforzarte un poco más.

La primera y la segunda virtud de la hombría que vimos fueron amor duro y asombro infantil. El tercero es fuerza de voluntad.

Esta fuerza de voluntad no se refiere a mi propia voluntad, sino a «Hágase tu voluntad»(Lucas 22:42). Y se trata de una voluntad que se ha rendido por completo al señorío de Jesucristo. Es una decisión santificada que se niega a transigir con sus convicciones.

En una reunión de pastores no hace mucho tiempo, Jack Hayford habló de su salsa secreta. Es tan simple como profunda: Toma decisiones contra ti mismo.

Queremos el éxito sin ningún sacrificio, pero la vida no funciona de esa manera. El éxito no es barato. Tienes que pagar el precio; nunca está en oferta especial. La mejor decisión que puedes hacer es tomar decisiones en tu contra.

Tienes que disciplinarte para hacer las cosas correctas día tras día, semana tras semana, año tras año. Si haces eso, la recompensa es mucho mayor que el precio que pagaste.

Ahora veamos nuestra realidad. Si quieres salir de tus deudas, debes tomar decisiones financieras contra ti mismo. Eso se llama ajustarse a un presupuesto. Si quieres ponerte en forma, tienes que tomar decisiones físicas contra ti mismo. Inscríbete en un gimnasio. Si quieres crecer espiritualmente, tienes que tomar decisiones contra ti mismo. Trata de ayunar.

Por supuesto, puedes dejar que todo siga funcionando, siempre ocupado con las actividades con las que te sientas cómodo. Cosas que pueden no ser necesariamente incorrectas en sí mismas. Cosas que incluso podrían ser bastante buenas. Pero si quieres lo mejor de Dios, tienes que decir no, no solo a las cosas que están mal, sino a las buenas, cualquier cosa que sea simplemente buena; para obtener lo verdaderamente grandioso.

¿Qué decisión en tu contra necesitas hacer hoy?

23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;

Colosenses 3:23

«Pasión agresiva»

Una traducción literal del versículo de hoy podría decir lo que sigue:«Hazlo como si tu vida dependiera de ello».

Ser hombre significa jugar duro. Es dejar todo en la cancha. En otras palabras, da todo lo que tienes. No solo es ganarse la vida. Es hacer una vida. No te ganes un cheque simplemente. Ve tras las pasiones que Dios ha puesto en tu corazón. Vivir a medias no es vivir; tienes que dar con todo.

Así que aquí está la cuarta virtud de la hombría: la pasión agresiva. Es un celo por la vida que no se conforma con lo corriente. Es una energía insaciable que te motiva a vivir cada día como si fuera el primero y el último de tu vida. Es un entusiasmo contagioso que sólo puede provenir de una llenura desbordante del Espíritu Santo.

La palabra entusiasmo viene de las raíces griegas en Theos, que significa «en Dios». Así que cuanta más intimidad tengas con Dios y cuanto más del Espíritu de Dios tengas, más apasionado te vuelves.

¿Cuándo fue la última vez que saliste de tu rutina en cuanto a lo físico, espiritual o lo relacional? Dime cuál fue la última vez que sentiste incomodidad y te diré cuando fue la última vez que creciste. El crecimiento solo sucede cuando nos atravesamos situaciones incómodas.

¿Qué tal este ejemplo? Jesús pudo haber sido manso y apacible, pero también era muy serio. Sanaba a los leprosos, celebraba con los samaritanos, calmaba las tormentas, echaba demonios, comía con los pecadores, sanaba en sábado y convertía procesiones fúnebres en festejos. Sin embargo, murió de la forma en que vivió, con pura pasión. No es coincidencia que la última semana de su vida sea sinónimo de ello: Semana de la pasión.

Cuando sigas los pasos de Jesús, su pasión te refinará y te definirá. Dios no solo crucifica nuestras pasiones, las resucita y las usa para sus propósitos.

¿Qué puedes hacer hoy que te hará sentir incómodo y completamente vivo?