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1/9 – ¿Es correcto tomar medicinas cuando se padece una enfermedad, o es señal de falta de fe en Dios?
https://www.facebook.com/reel/440079692165322
2/9 – ¿Es una enfermedad resultado del pecado?
https://www.facebook.com/reel/977496747194539
3/9 – ¿Si Dios es amor, ¿por qué permite que sufra de esta manera?
https://www.facebook.com/reel/1626063684858418
4/9 – ¿Por qué me pasa esto a mí?
https://www.facebook.com/reel/795219122806075
5/9 – Siembre descubriendo SU voluntad
https://www.facebook.com/reel/485383964039513
6/9 – ¿Cómo puede alguien que ha sufrido tantas pérdidas, experimentar el gozo en el tiempo presente?
https://www.facebook.com/reel/1221382549027819
7/9 – ¿Por qué no debería pasarme esto a mi?
https://www.facebook.com/reel/1203718533953067
8/9 – ¿Cómo puede una persona que ha quedado inútil encontrar algún propósito para su vida?
https://www.facebook.com/reel/813408194226464
9/9 – Con los ojos puestos en JESÚS
https://www.facebook.com/reel/863837858889469
Las ENFERMEDADES forman parte de la vida, no estamos exentos de ellas, no somos ajenos al SUFRIMIENTO.
Aún cuando Jesús, el Príncipe de Paz tuvo que beber la copa del dolor, sometió su voluntad a la de su Padre Celestial.
El nos enseñó cómo debemos orar cuando estamos en medio del dolor.
“Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú” (Marcos 14:36)

10 Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar;
Salmos 31:10
Se agotan mis fuerzas a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido.
Enfermedades, Enfermedades crónicas, Impedimento físico | 23 junio | c7 |
Complicaciones en el hogar, violencia | 29 junio | c2, c3 |
Problemas de carácter | 7 julio | c4 |
Desconfianzas de pareja | 14 julio | c5 |
Marcos 14:36
“Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas
no lo que yo quiero, sino lo que tú”.
Introducción
- Enfermedad, Enfermedad crónica, discapacidad física
- Una enfermedad crónica es un padecimiento persistente, que trastorna la salud
- del cuerpo durante un largo periodo de tiempo.
- La palabra “crónica” viene de la palabra en griego chronos, que significa
“tiempo”. - Una persona que padece una enfermedad crónica sufre de debilidad física,
incomodidad constante y en muchos casos, dolor persistente. - Esta copa de sufrimiento no solamente acarrea estrés físico, sino que también un
gran desgaste emocional, debido a la pérdida de relaciones significativas,
oportunidades sociales y falta de entendimiento espiritual.
PREGUNTA: ¿Es correcto tomar medicinas cuando se padece una enfermedad, o es señal de falta de fe en Dios?
RESPUESTA: Tomar medicina es bíblico. Dios nuestro creador, puso características curativas en su creación… Dentro de la naturaleza. Ciertamente, es posible ejercitar la fe en Dios y a la vez tomar la medicina que se le ha recetado. Aunque no todas las personas que se medican se curan, la Biblia dice claramente que Dios hizo.
“… Su hoja para medicina”. (Ezequiel 47:12).
¿Cuál es la confusión respecto a las enfermedades?
Job, el siervo de Dios que sufrió mucho, expresó la confusión que había en su corazón y se hizo las preguntas que inquietan a las personas que padecen de una enfermedad.
- ¿Por qué me sucede esto a mí?
- ¿Hice algo que hizo enojar a Dios?
- ¿Me estará castigando Dios?
- ¿Qué he hecho para merecer esto?
- ¿He cometido algún pecado que provocó este mal?
- ¿Por qué me siento culpable?
- ¿Realmente le importa a Dios mi sufrimiento?
- Si tuviera suficiente fe, ¿me sanaría Dios?
“Si he pecado, ¿qué puedo hacerte a ti, oh Guarda de los hombres? ¿Por qué me pones
por blanco tuyo, hasta convertirme en una carga para mí mismo?” (Job 7:20)
PREGUNTA: ¿Es una enfermedad resultado del pecado?
RESPUESTA: A veces sí, y otras no. Si nos basamos en la Biblia, una enfermedad puede ser consecuencia de algún pecado, o puede ser permitida por Dios para llevar a cabo sus propósitos.
—es consecuencia del pecado:
“De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí. Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen”. (1 Corintios 11:27–30)
—no siempre es consecuencia del pecado:
“Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego? Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él”. (Juan 9:1–3)
Cuando los vientos de adversidad azotan nuestra vida, el corazón que se refugia en Dios tiene la capacidad de disfrutar de una vida llena de propósito y significado.
- El sufrimiento suaviza el corazón para que obedezcamos la palabra de Dios. (Salmo 119:67)
- El sufrimiento abre nuestro corazón para que estemos más dispuestos a aprender. (Salmo
119:71) - El sufrimiento toca nuestro corazón para que seamos más compasivos. (2 Corintios 1:3–4)
- El sufrimiento fortalece nuestro corazón para hacernos madurar. (Santiago 1:2–4)
- El sufrimiento humilla nuestro corazón para que no seamos soberbios. (2 Corintios 12:7)
- El sufrimiento pone de manifiesto la debilidad de nuestro corazón para que encontremos nuestra fortaleza en Cristo. (2 Corintios 12:9)
- El sufrimiento pone en nuestro corazón el deseo de buscar los valores eternos. (Romanos 8:18)
PREGUNTA: “Si Dios es amor, ¿por qué permite que sufra de esta manera?”
RESPUESTA: Dios no se complace en el sufrimiento. Sin embargo, lo permite para refinar nuestra fe, para desarrollar el carácter de Cristo en nuestra vida, y para traer gloria a sí mismo.
“En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado JesuCristo”. (1 Pedro 1:6–7)
PREGUNTA: “¿Es correcto orar pidiendo una curación milagrosa?”
RESPUESTA: Por supuesto que sí. Es bíblico presentar nuestras peticiones delante de Dios para ser restaurados completamente. También es bíblico orar como Jesús lo hizo, “diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya” (lucas 22:42). Si es la voluntad de Dios, usted recibirá lo que pidió… Pero debe ser la voluntad de Dios.
“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho”. (1 Juan 5:14–15)
VIVIENDO CON LAS PÉRDIDAS: Pérdida de energía, Pérdida de fuerza, Pérdida de bienestar, Pérdida de eficiencia, Pérdida de concentración, Pérdida de recreación, Pérdida propósito, Pérdida de amigos y actividades sociales, Pérdida de recursos financieros, Pérdida del placer sexual, Pérdida de buena apariencia física, Pérdida de la capacidad de cuidar de uno mismo, Pérdida de control, Pérdida del sentido de identidad
PREGUNTA: “¿Cómo puede alguien que ha sufrido tantas pérdidas, experimentar el gozo en el tiempo presente?”
RESPUESTA: Si usted reacciona al sufrimiento tratando de alcanzar la semejanza de Cristo, experimentará la libertad y el gozo incomparable de vivir para Dios.
“Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado, para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios”. (1 Pedro 4:1–2)
PREGUNTA: “¿Por qué me pasa esto a mí?”
RESPUESTA: Más bien, la pregunta debería ser, “¿por qué no? ¿Existe alguna persona que esté exenta de sufrir las complicaciones propias de la raza humana? No. Jesús dijo: “En el mundo tendréis aflicción… (Juan 16:33).
PREGUNTA: “Si sigo a Cristo de todo corazón y oro con toda mi fe, ¿no dice la Biblia que gozaré de salud, riquezas y una vida sin problemas?”
RESPUESTA: No. La Biblia revela claramente que Jesús y sus apóstoles entregaron su vida de corazón a Dios y no gozaron de salud, riquezas, y una vida sin problemas. Sin embargo, las Escrituras dicen que cuando “compartimos los sufrimientos de Cristo”, entonces somos bendecidos por Dios.
“Sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría. Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado”. (1 Pedro 4:13–14)
PREGUNTA: “¿Cómo puede una persona que ha quedado inútil encontrar algún propósito para su vida?”
RESPUESTA: Todos los que tienen la presencia de Cristo morando en ellos tienen un gran valor delante de Dios, así como un sentido de propósito y significado en la vida.
“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”. (Gálatas 2:20)
PREGUNTA: “¿Cuál es la verdad acerca de la sanidad física? Yo esperaba un milagro y oré con fe, pero no he sanado”.
RESPUESTA: Dios puede sanar a cualquier persona en la forma y día que él decida.
Sin embargo, muchas personas que caminan cerca de Dios no reciben la salud física. Después de todo, ¡no vemos creyentes que lleguen a vivir, 200, 300 o 400 años! No concentre todas sus expectativas en sanarse físicamente. Ore pidiendo la voluntad de Dios en su vida. Él puede darle mucho más de lo que jamás haya imaginado.
“Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén”. (Efesios 3:20–21)