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1 / 5 – El nos llama y también es EL quien provee
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2 / 5 – EL Plan de DIOS hace un llamado a todos…
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3 / 5 – DIOS no manda a pedir cosas materiales y desapropiar a las personas, los hermanos… porque al no desviarnos nia derecha, ni a izquierda…. todo saldrá bien y estará hasta el final de los tiempo….
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4 / 5 – El plan de DIOS requiere FE… DIOS hará las proezas…
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5 / 5 – El plan de DIOS es progresivo, y el primer paso es hacer discípulos comenzando por casa….
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El Salmo 108:13 es un recordatorio poderoso de que, cuando confiamos en Dios y nos alineamos con Su voluntad, somos capaces de realizar grandes proezas que no solo nos benefician, sino que también glorifican Su nombre. Dios no solo nos capacita para enfrentar nuestros desafíos, sino que también nos asegura la victoria sobre cualquiera que intente apartarnos de Sus propósitos.
Cuando Dios abre una oportunidad, es un momento emocionante y lleno de potencial. Al responder con gratitud, oración, fe, y acción, puedes estar seguro de que estás caminando en Su voluntad. Recuerda que Dios es quien te ha puesto en este camino y que Él es fiel para llevar a cabo Su propósito en tu vida. Tu parte es obedecer, confiar, y glorificarle en cada paso que des.

- Tenemos un plan, si te unes, ganas – Salmos 108:13
- DIOS provee todo lo necesario para SU plan
- Principios y Promesas ante la oportunidad
Texto
13 En Dios haremos proezas,
Salmos 108:13
Y él hollará a nuestros enemigos.
13 Dios nuestro, tú los vencerás;¡con tu ayuda saldremos victoriosos!
Salmos 108:13 TLA
13 Con la ayuda de Dios, haremos cosas poderosas,
Salmos 108:13 NTV
pues él pisoteará a nuestros enemigos.
Y ahora… ¿que hacemos? DIOS nos abrió oportunidad?
Cuando Dios abre una oportunidad, es crucial responder con fe, discernimiento y acción.
1. Reconocer y Agradecer a Dios por la Oportunidad
- Agradecimiento: Comienza reconociendo que esta oportunidad es un regalo de Dios. Filipenses 4:6 nos exhorta a presentar nuestras peticiones a Dios con acción de gracias. Reconocer Su mano en la apertura de esta oportunidad es esencial.
- Oración de Gratitud: Eleva una oración de agradecimiento, reconociendo que Dios ha abierto esta puerta y pidiendo Su continua guía.
2. Buscar la Voluntad de Dios
- Orar por Sabiduría y Discernimiento: Santiago 1:5 dice: «Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.» Pide a Dios que te muestre cómo proceder, qué decisiones tomar, y cómo maximizar esta oportunidad para Su gloria.
- Consultar la Palabra de Dios: La Biblia es nuestra guía. Pasa tiempo en la Palabra, buscando principios y promesas que puedan aplicarse a la oportunidad que tienes ante ti.
3. Actuar con Fe
- No Temer: A veces, cuando Dios abre una puerta, también surgen temores o dudas. Isaías 41:10 nos recuerda: «No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.» Confía en que si Dios abrió la puerta, Él te capacitará para caminar por ella.
- Tomar Pasos Prácticos: Después de orar y buscar la dirección de Dios, actúa. Santiago 2:17 nos enseña que «la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.» Identifica los pasos prácticos que necesitas tomar para avanzar en la oportunidad que Dios te ha dado, y comienza a caminar en esa dirección.
4. Permanecer en Comunión con Dios
- Orar Constantemente: Mantén una vida de oración continua mientras te mueves en esta nueva oportunidad. 1 Tesalonicenses 5:17 dice: «Orad sin cesar.» Esto asegura que sigues dependiendo de Dios y no te desvías de Su voluntad.
- Estar Abierto a la Corrección y Ajustes: A medida que avanzas, Dios puede guiarte para ajustar tu camino. Proverbios 3:5-6 nos aconseja: «Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.» Permanece flexible y dispuesto a seguir la dirección del Espíritu Santo.
5. Glorificar a Dios en Todo
- Testificar del Poder de Dios: Usa esta oportunidad como una plataforma para testificar del poder y la fidelidad de Dios. Mateo 5:16 nos recuerda: «Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.»
- Mantener la Humildad: Es fácil volverse autosuficiente cuando se logran éxitos, pero recuerda siempre que es Dios quien te da la capacidad para lograrlo. 1 Corintios 10:31 nos dice: «Ya sea que coman o beban o hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para la gloria de Dios.»
6. Ser Paciente y Perseverante
- Esperar en los Tiempos de Dios: Algunas oportunidades requieren tiempo para desarrollarse completamente. Salmo 27:14 dice: «Aguarda a Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; sí, espera a Jehová.» Confía en que Dios tiene el control de los tiempos y no te desanimes si no ves resultados inmediatos.
- Perseverar en la Obediencia: Mantén tu enfoque y persevera, incluso cuando enfrentes desafíos. Gálatas 6:9 nos anima: «No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.»
Conclusión
Cuando Dios abre una oportunidad, es un momento emocionante y lleno de potencial. Al responder con gratitud, oración, fe, y acción, puedes estar seguro de que estás caminando en Su voluntad. Recuerda que Dios es quien te ha puesto en este camino y que Él es fiel para llevar a cabo Su propósito en tu vida. Tu parte es obedecer, confiar, y glorificarle en cada paso que des.
Haremos proezas en DIOS… salmos 108:13
El versículo del Salmo 108:13, «En Dios haremos proezas, y Él hollará a nuestros enemigos,» expresa una confianza profunda en el poder de Dios para otorgar victorias y realizar grandes hazañas a través de Su pueblo. Este pasaje resalta que, aunque enfrentemos desafíos, es a través de la fuerza y la ayuda de Dios que podemos lograr lo imposible.
1. Confianza en el Poder de Dios
- Dios es la Fuente de Nuestra Fortaleza: Este versículo pone de manifiesto que nuestra capacidad de hacer «proezas» no proviene de nuestras habilidades o fuerzas, sino del poder de Dios actuando a través de nosotros. Similarmente, en 2 Corintios 12:9, Pablo declara: «Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.» Reconocer nuestra dependencia de Dios es el primer paso para experimentar Su poder en nuestras vidas.
2. Realizar Proezas con Propósitos Divinos
- Actuar Según la Voluntad de Dios: Las «proezas» que hacemos en Dios no son simplemente logros humanos, sino actos que cumplen los propósitos divinos. Esto se ve en la vida de personajes bíblicos como David, quien venció a Goliat no por su fuerza, sino por su fe en Dios (1 Samuel 17:45-47).
- Manifestación del Poder de Dios: Cuando Dios obra a través de nosotros, Su poder se manifiesta claramente. Esto no solo nos beneficia a nosotros, sino que también glorifica a Dios y da testimonio de Su grandeza a los demás.
3. Dios y la Victoria sobre los Enemigos
- Dios Derrota a Nuestros Enemigos: La segunda parte del versículo, «y Él hollará a nuestros enemigos,» asegura que Dios mismo se encargará de derrotar a quienes se oponen a Su pueblo. Esto refleja la promesa de que la batalla es del Señor (1 Samuel 17:47) y que Él es quien nos da la victoria.
- Victoria sobre el Mal: Aunque en el contexto original los enemigos pueden referirse a adversarios físicos, en un sentido espiritual, esto también se aplica a la victoria sobre el pecado, las tentaciones, y las fuerzas del mal que buscan desviarnos del camino de Dios. Efesios 6:10-18 nos anima a «fortalecernos en el Señor y en el poder de su fuerza,» equipándonos con la armadura de Dios para enfrentar las luchas espirituales.
4. Aplicación Práctica en la Vida Cristiana
- Enfrentar los Desafíos con Fe: Saber que «en Dios haremos proezas» nos da la confianza para enfrentar cualquier desafío con fe, sabiendo que no estamos solos y que Dios está con nosotros, dispuesto a actuar a través de nosotros.
- Ser Testigos de Su Poder: Al vivir con esta confianza, nos convertimos en testigos de lo que Dios puede hacer a través de aquellos que se rinden a Su voluntad y confían en Su poder. Nuestro testimonio de las «proezas» que Dios ha hecho en nuestras vidas puede inspirar y fortalecer la fe de otros.
Conclusión
El Salmo 108:13 es un recordatorio poderoso de que, cuando confiamos en Dios y nos alineamos con Su voluntad, somos capaces de realizar grandes proezas que no solo nos benefician, sino que también glorifican Su nombre. Dios no solo nos capacita para enfrentar nuestros desafíos, sino que también nos asegura la victoria sobre cualquier enemigo que intente apartarnos de Sus propósitos. Por tanto, vivir con esta confianza en Dios nos impulsa a enfrentar la vida con valentía, sabiendo que en Él, haremos cosas extraordinarias.