¿TU TIEMPO, TU TESORO, ¿PARA QUIÉN SON?

La Biblia nos enseña que Dios nos ha hecho administradores de todo lo que poseemos: tiempo, recursos, dones y oportunidades.

Haz un inventario de lo que tienes y pregúntate si los estás usando para Su gloria.

Busca maneras de ser productivo con lo que Dios te ha dado. Usa tus talentos, tiempo y recursos con sabiduría.

Haz todo como para el Señor, rindiendo cuentas a Él primero.

Invierte en el reino de Dios y participa en obras que glorifiquen a Dios y beneficien a otros.

Prepárate para dar cuentas: Reflexiona regularmente sobre cómo estás administrando tu vida y haz ajustes donde sea necesario.

Estudio Bíblico: Principios de Administración en la Biblia

Texto Base: Lucas 19:11-27

Introducción

La Biblia nos enseña que Dios nos ha hecho administradores de todo lo que poseemos: tiempo, recursos, dones y oportunidades. Este estudio se centra en principios de administración que se derivan de las Escrituras, examinando ejemplos de personajes que administraron bien y mal conforme a la voluntad de Dios.


Principios Clave de Administración Bíblica

1. Todo pertenece a Dios

  • Referencia: Salmo 24:1
    • «Del Señor es la tierra y todo cuanto hay en ella, el mundo y cuantos lo habitan.»
  • Principio: Reconocer que somos mayordomos, no dueños, de lo que Dios nos ha confiado. Nuestro rol es manejarlo de acuerdo con Su voluntad.

2. La administración requiere fidelidad y diligencia

  • Ejemplo positivo: José en Egipto (Génesis 41:39-57). Fue fiel en administrar los recursos en tiempos de abundancia y escasez.
  • Ejemplo negativo: El siervo negligente en Lucas 19:20-24, quien escondió la mina y no produjo fruto.
  • Referencia: 1 Corintios 4:2
    • «Ahora bien, se requiere de los administradores que cada uno sea hallado fiel.»

3. La obediencia es clave para la bendición

  • Ejemplo positivo: Nehemías, quien obedeció el llamado de Dios y lideró la reconstrucción del muro de Jerusalén (Nehemías 2:17-18).
  • Ejemplo negativo: Saúl, quien desobedeció al Señor en su administración como rey (1 Samuel 15:9-23).
  • Referencia: Isaías 1:19
    • «Si ustedes están dispuestos a obedecer, comerán lo mejor de la tierra.»

4. Habrá rendición de cuentas

  • Referencia: Lucas 19:15
    • «Al regresar el hombre, después de recibir el reino, mandó llamar a los siervos a quienes había dado el dinero, para saber cuánto habían ganado con el negocio.»
  • Principio: Cada uno dará cuenta a Dios de cómo administró lo que se le confió (Romanos 14:12).

5. A quien es fiel en lo poco, se le dará más

  • Ejemplo positivo: El siervo diligente que multiplicó su mina y recibió más responsabilidad (Lucas 19:16-19).
  • Referencia: Mateo 25:21
    • «Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor.»

6. Al negligente se le quitará incluso lo que tiene

  • Ejemplo negativo: El siervo que no produjo fruto perdió lo que tenía (Lucas 19:24).
  • Referencia: Proverbios 10:4
    • «Las manos negligentes empobrecen, pero las manos diligentes enriquecen.»

Ejemplos de Personajes Bíblicos

Personajes que Administraron Conforme a Dios:

  1. José en Egipto (Génesis 41:39-57): Planeó sabiamente en tiempos de abundancia para enfrentar la hambruna.
  2. Nehemías (Nehemías 2:17-18): Lideró con visión y organizó al pueblo para reconstruir el muro.
  3. La viuda de Sarepta (1 Reyes 17:7-16): Confió en Dios y usó sus recursos para alimentar al profeta Elías.

Personajes que NO Administraron Conforme a Dios:

  1. Saúl (1 Samuel 13:8-14): Actuó por impulso y desobedeció las órdenes de Dios.
  2. El rico insensato (Lucas 12:16-21): Acumuló riquezas sin considerar a Dios ni al prójimo.
  3. Ananías y Safira (Hechos 5:1-10): Mintieron sobre su generosidad, buscando gloria personal.

Aplicaciones Prácticas

  1. Reconoce que todo lo que tienes viene de Dios: Haz un inventario de tus recursos y pregúntate si los estás usando para Su gloria.
  2. Sé diligente y fiel: Busca maneras de ser productivo con lo que Dios te ha dado. Usa tus talentos, tiempo y recursos con sabiduría.
  3. Vive con integridad: Haz todo como para el Señor, rindiendo cuentas a Él primero (Colosenses 3:23-24).
  4. Invierte en el reino de Dios: Da generosamente y participa en obras que glorifiquen a Dios y beneficien a otros.
  5. Prepárate para dar cuentas: Reflexiona regularmente sobre cómo estás administrando tu vida y haz ajustes donde sea necesario.

Conclusión

La administración bíblica no se trata solo de manejar recursos materiales, sino de ser fieles en todas las áreas de nuestra vida. Dios nos llama a ser mayordomos diligentes, sabios y obedientes, recordando que todo lo que hacemos es para Su gloria. Así como los siervos en Lucas 19, cada uno de nosotros dará cuentas. ¿Qué estás haciendo con lo que Dios te ha confiado?

Título: Mayordomía Bíblica: Ofrecer lo mejor a Dios

Texto Base: Éxodo 35:21-22,29; Esdras 6:13-15; Lucas 9:13-17


I. La Mayordomía comienza con un corazón dispuesto (Éxodo 35:21-22,29)

Principio: La verdadera mayordomía surge de un corazón que responde a la obra de Dios con gratitud y disposición.

  1. Disposición antes que obligación:
    • El pueblo dio de manera voluntaria, motivado por gratitud y deseo de servir a Dios.
    • Ejemplo práctico: Una familia que siembra para su sustento puede apartar una parte de la cosecha para compartir con la congregación, confiando en que Dios suplirá.
  2. Cada quien ofrece según su capacidad:
    • Algunos dieron materiales (oro, plata, piedras preciosas), otros habilidades (artesanos, tejedores).
    • Ejemplo práctico: Personas con habilidades en carpintería o costura pueden apoyar en reparaciones o necesidades de la iglesia.

Aplicación: ¿Qué recursos o habilidades tienes que puedes ofrecer a Dios con un corazón agradecido?


II. Dios es el Proveedor: Recursos y Proyectos Soberanos (Esdras 6:13-15)

Principio: Todo lo necesario para la obra de Dios proviene de Él, incluso cuando se utiliza a personas y recursos externos para suplir la necesidad.

  1. Dios provee a través de medios inesperados:
    • Los recursos del templo vinieron del decreto del rey Darío, pero fue Dios quien lo movió a actuar.
    • Ejemplo práctico: Una congregación pobre recibe donaciones de otras iglesias o creyentes que sienten el llamado de Dios para ayudar.
  2. Obediencia y perseverancia:
    • Los ancianos continuaron edificando hasta completar la obra.
    • Ejemplo práctico: Una persona que dispone su tiempo para limpiar o mantener las instalaciones de la iglesia, sin esperar recompensas inmediatas.

Aplicación: ¿Estás confiando en que Dios usará los recursos necesarios (materiales y humanos) para cumplir Su obra en tu vida y ministerio?


III. Lo poco en manos de Dios se multiplica (Lucas 9:13-17)

Principio: Dios toma nuestras ofrendas, por más pequeñas que sean, y las multiplica para bendecir a otros.

  1. Reconocer que nuestros recursos son limitados:
    • Los discípulos sabían que tenían solo cinco panes y dos peces, pero obedecieron cuando Jesús les pidió que los entregaran.
    • Ejemplo práctico: Una familia que cría animales como gallinas o cerdos puede apartar parte de sus recursos (huevos, carne) para apoyar a quienes lo necesiten.
  2. Dios multiplica la obediencia:
    • Jesús no solo alimentó a la multitud, sino que sobró alimento. Esto demuestra que la obediencia trae provisión abundante.
    • Ejemplo práctico: Una persona con poco tiempo libre puede disponer unas horas para evangelizar o discipular, y Dios puede usar ese esfuerzo para transformar vidas.

Aplicación: ¿Confías en que Dios puede multiplicar tus recursos y esfuerzos para bendecir a otros?


IV. Mayordomía es gratitud, no un intercambio con Dios

Principio: La mayordomía no debe ser vista como un medio para obtener bendiciones, sino como una respuesta de obediencia y agradecimiento.

  1. Las bendiciones son un resultado, no el propósito:
    • En todos los ejemplos bíblicos, la motivación no fue buscar bendiciones, sino obedecer y servir.
    • Ejemplo práctico: Una persona que dedica tiempo a orar por la iglesia y sus miembros, sabiendo que la intercesión es parte de su servicio.
  2. Dios honra al dador generoso y obediente:
    • Aunque no debemos dar con intención de recibir, Dios promete suplir nuestras necesidades (2 Corintios 9:6-8).

Aplicación: ¿Das y sirves por amor y obediencia, o con expectativas de recibir algo a cambio?


V. Ejemplos prácticos de Mayordomía en acción

  1. Con recursos materiales:
    • Apartar una parte de la cosecha, de las ventas, o de las ganancias para el ministerio.
    • Ejemplo: Una familia dona frutas o verduras de su huerta para los hermanos en necesidad.
  2. Con tiempo y esfuerzo:
    • Voluntarios que sirven en limpieza, mantenimiento, enseñanza o evangelismo.
    • Ejemplo: Un joven se ofrece para ayudar en tareas de electricidad o pintura en la iglesia.
  3. Con oración:
    • Dedicar tiempo para orar por los líderes, los proyectos ministeriales y las necesidades de la iglesia.
    • Ejemplo: Una anciana que no puede dar dinero, pero dedica tiempo a interceder cada día por los misioneros.
  4. Con habilidades específicas:
    • Usar talentos como la música, el diseño o la enseñanza para edificar la iglesia.
    • Ejemplo: Un músico que enseña a niños a tocar instrumentos para alabar a Dios.

Conclusión:

La mayordomía es un privilegio y una responsabilidad. No importa cuánto tengamos, todos podemos ser mayordomos fieles al disponer nuestros recursos, tiempo y habilidades para la obra de Dios. Lo importante no es cuánto damos, sino con qué corazón lo hacemos.

Texto Clave: “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre” (2 Corintios 9:7).

1 Corintios 16:2 nos habla de la práctica de apartar una ofrenda semanalmente, de acuerdo a la prosperidad que cada uno haya tenido, para apoyar la obra de Dios. Este versículo está más centrado en la generosidad y la disposición, más que en un porcentaje fijo. La idea es que cada creyente sea fiel en lo que pueda dar, sin atarse al materialismo, y reconociendo que todo lo que tenemos proviene de Dios.

Otros versículos que apoyan esta idea:

  1. 2 Corintios 9:6-7: «Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno de como propuso en su corazón, no con tristeza ni por necesidad; porque Dios ama al dador alegre.»
    Este pasaje resalta la generosidad y la actitud con la que damos, enfatizando la alegría y no la obligación.
  2. Mateo 6:19-21: «No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y roban; sino hacéos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni roban. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.»
    Aquí se nos recuerda que nuestras inversiones espirituales tienen un valor eterno, contrastado con el enfoque materialista.
  3. Hechos 20:35: «En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.»
    Este versículo subraya la actitud generosa y el enfoque en ayudar a los demás.
  4. Lucas 12:33-34: «Vended lo que poseéis, y dad limosna; haced para vosotros bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.»
    Nuevamente, se hace énfasis en no aferrarse a lo material y en tener un corazón generoso que invierte en lo eterno.
  5. Filipenses 4:18-19: «Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis, olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios. Y mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.»
    Este versículo refleja la dependencia de Dios como el proveedor de todas nuestras necesidades.

Sobre el 10%: El Nuevo Testamento no establece de manera explícita que debemos dar un 10% (diezmo), aunque muchos interpretan la práctica del diezmo en base a la ley del Antiguo Testamento. Sin embargo, el Nuevo Testamento enfatiza la generosidad y la disposición en el corazón, como lo vimos en 2 Corintios 9:7.

El diezmo puede ser una base de referencia para algunos, pero el énfasis en el Nuevo Testamento es en la actitud: «según propuso en su corazón». Dios valora la disposición del corazón, la generosidad y la dependencia en Él, no simplemente cumplir con un porcentaje específico.

Título: Apoyar la Obra de Dios: Gratitud, Obediencia y Mayordomía

Texto clave: 1 Corintios 10:31
«Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.»


I. Principios fundamentales para apoyar la obra de Dios

  1. Mayordomía fiel: Todo lo que tenemos proviene de Dios (Salmo 24:1; 1 Corintios 4:2).
    • Nuestro tiempo, recursos, dones y habilidades son administrados para Su gloria.
  2. Gratitud y obediencia:
    • Apoyamos la obra de Dios porque le amamos, no para recibir algo a cambio (Deuteronomio 16:17).
    • Nuestra gratitud debe ser la motivación principal, no el deseo de obtener bendiciones materiales.
  3. Bendiciones como resultado, no como objetivo:
    • Aunque las bendiciones llegan, no deben ser nuestra meta (Mateo 6:33).

II. Ejemplos prácticos de cómo apoyar la obra de Dios

  1. Una familia que siembra para su sustento:
    • Ejemplo: Una familia humilde con una pequeña parcela decide apartar una parte de su cosecha, ya sea maíz, frijoles u otro cultivo, para la congregación.
    • Aplicación práctica:
      • Llevan lo que apartaron al pastor o al fondo de alimentos de la iglesia.
      • Si no pueden dar físicamente los cultivos, ofrecen una comida hecha con ellos para algún evento comunitario.
  2. Una familia que cría animales:
    • Ejemplo: Una familia que cría gallinas o cerdos decide dedicar el ingreso de uno de esos animales para apoyar la obra de Dios.
    • Aplicación práctica:
      • Donan una gallina o un cerdo a la iglesia para una actividad (ejemplo: recaudar fondos).
      • Venden el animal y ofrendan lo recaudado, demostrando gratitud por lo que Dios les ha permitido producir.
  3. Una persona que ofrece tiempo y habilidades:
    • Ejemplo: Una hermana mayor que no tiene recursos económicos, pero tiene tiempo libre, ayuda en la limpieza del templo, cuida a los niños en la escuela bíblica o apoya en eventos evangelísticos.
    • Aplicación práctica:
      • Participa como voluntaria para visitar enfermos o ancianos.
      • Ayuda en reparaciones sencillas como pintar o limpiar áreas del templo.
  4. Alguien que dona objetos en vez de dinero:
    • Ejemplo: Una persona sin ingreso estable encuentra formas creativas de ayudar, como donar ropa, utensilios o cualquier cosa útil para la congregación.
    • Aplicación práctica:
      • Dona ropa usada para ayudar a otros miembros necesitados.
      • Regala una Biblia que ya no usa para alguien que no tenga una.
  5. Ofrendar habilidades técnicas:
    • Ejemplo: Un joven con conocimiento en electricidad arregla las luces de la iglesia, o alguien con habilidad en costura repara las cortinas del templo.
    • Aplicación práctica:
      • Ofrecen sus talentos profesionales (contabilidad, carpintería, informática, etc.) para ahorrar costos a la iglesia.
  6. Ministerio de oración:
    • Ejemplo: Una persona anciana o enferma que no puede movilizarse, dedica tiempo a interceder por las necesidades de la iglesia y los miembros.
    • Aplicación práctica:
      • Se une a un grupo de oración en casa o forma uno.
      • Mantiene una lista de peticiones y ora por ellas diariamente.

III. Aplicación bíblica de los ejemplos prácticos

  1. Principio de dar a pesar de la escasez:
    • Ejemplo bíblico: La viuda de Sarepta (1 Reyes 17:8-16) dio lo poco que tenía al profeta Elías y Dios multiplicó su provisión.
  2. Dar lo mejor de lo que tenemos:
    • Ejemplo bíblico: La mujer que ungió a Jesús con un perfume costoso (Marcos 14:3-9). Aunque otros la criticaron, Jesús valoró su acto porque fue dado con amor y gratitud.
  3. Dar en servicio:
    • Ejemplo bíblico: Marta sirviendo a Jesús en su casa (Lucas 10:38-42). Aunque fue criticada por enfocarse demasiado en las tareas, su disposición al servicio es un modelo de generosidad.

IV. Otros ejemplos prácticos para considerar

  • Participación comunitaria:
    Un grupo de hermanos recolecta alimentos, ropa y medicamentos para los más necesitados.
  • Apoyo en la enseñanza:
    Alguien sin recursos económicos ofrece su tiempo para enseñar a niños, jóvenes o adultos en estudios bíblicos, talleres o alfabetización.
  • Iniciativas evangelísticas:
    Personas donan tiempo o transporte para llevar el evangelio a otras comunidades.
  • Mantenimiento del templo:
    Algunos dedican tiempo para reparar bancas, limpiar jardines o renovar espacios usados para ministerios.

Conclusión: Hacer todo para la gloria de Dios

Dios no mide nuestra contribución por la cantidad, sino por la disposición de nuestro corazón. Ya sea con dinero, tiempo, talentos o recursos, todos podemos apoyar la obra de Dios con lo que tenemos, confiando en que Él es quien multiplica las bendiciones.
Llamado: Reflexiona sobre lo que puedes dar y cómo puedes contribuir a la obra de Dios desde donde estás.