¿Alguna vez sintiste que todo cambió de un día para otro? El invierno que no vino, la remesa que dejó de llegar, la tierra que ya no le quieren alquilar…
Eso le pasó a Israel en Egipto. Murió José, y vino un rey que no conocía a José. Los hizo esclavos… pero mientras más los apretaban, más crecían. Porque la promesa de Dios no dependía de quién mandara.
Y el rey dio una orden en secreto: que dos parteras mataran a los niños. Pero ellas temieron a Dios, y no lo hicieron.
Hoy también hay quien te dice en voz baja: “échele agua a la leche”, “revuelve el frijol picado con el bueno”, “dá la libra un poquito menos”. Nadie se da cuenta… pero Dios sí. ¿A quién le tiene más temor usted?
Ven hoy viernes al Estudio Bíblico: Iglesia Bautista “a Su encuentro”, a las 5:30pm.
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Empalme con el mensaje anterior
El viernes pasado, en «Libres para adorar», se dijo que la pausa de Dios no es olvido. Este mensaje lo pone a prueba. La pausa se vuelve oscura: muere José, muere su generación, sube un rey nuevo. Y aun así el pueblo sigue creciendo. Es la primera evidencia de Éxodo de que Dios no se olvidó.
Exégesis por bloques
Versículos 8 al 10. El rey nuevo y su «sabiduría»
«No conocía a José» no quiere decir que nunca hubiera oído de él. En hebreo, «conocer» implica reconocer, tomar en cuenta, sentirse obligado. Este rey decide que lo que José hizo por Egipto no le debe nada a nadie. Es ingratitud institucional.
Su argumento es puro miedo político: «son más que nosotros» y «se pueden unir al enemigo». Fíjese en la frase «seamos sabios». Es sabiduría humana contra el plan de Dios, y Proverbios 21 30 ya dio el veredicto. Toda la astucia de Faraón termina sirviendo al propósito que quería impedir.
Versículos 11 al 14. La opresión que no funciona
Faraón aplica tres medidas que van subiendo de nivel: trabajo forzado (versículos 11 al 14), asesinato secreto (versículos 15 al 21) y genocidio público (versículo 22).
Hay una ironía en el versículo 12: «cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban». La palabra que traduce «temían» (qutz) expresa aversión, pavor, asco. El opresor termina teniéndole miedo al oprimido.
«Con dureza» (versículos 13 y 14) traduce el hebreo befarekh, un rigor que aplasta. Ese término vuelve a aparecer en la ley de Dios, en Levítico 25 43: «No te enseñorearás de él con dureza, sino tendrás temor de tu Dios». Dios le prohíbe a Israel hacerle a otros lo que Egipto le hizo a Israel. Y pone el antídoto en la misma frase: temor de Dios. Es el mismo eje que P2.
Versículos 15 al 21. Dos mujeres contra el imperio
- El rey no tiene nombre; las parteras sí. El hombre más poderoso del mundo queda anónimo. Dos parteras quedan registradas para siempre. Sifra significa «hermosura» y Fúa probablemente «esplendor» o «muchacha». Así mide Dios la grandeza.
- «Parteras de las hebreas» es ambiguo en hebreo. Puede significar parteras hebreas o parteras egipcias que atendían a hebreas. Los nombres son semíticos, y la mayoría entiende que eran hebreas. Siendo solo dos para un pueblo tan grande, probablemente eran supervisoras de un gremio.
- «Veáis el sexo» traduce literalmente «cuando miréis sobre las dos piedras». Eran los ladrillos sobre los cuales la mujer egipcia se ponía de cuclillas para dar a luz (ver arqueología abajo).
- Versículo 17: temieron a Dios y no hicieron lo que el rey mandó. El verbo «temer» se repite en el versículo 21. El texto deja claro la causa de todo: el temor de Dios, no la valentía personal.
- Versículos 20 y 21: «prosperó sus familias» dice literalmente «les hizo casas». Las mujeres que protegieron las familias de otros recibieron familia propia. Dios paga con la misma moneda del bien.
Versículo 22. Del secreto a lo público
Cuando el mal no logra hacerse a escondidas, sale a la luz. Ahora todo Egipto es cómplice. Y observe la ironía divina: el río donde Faraón manda echar a los niños es el mismo donde Dios salvará a Moisés (capítulo 2). Ese río se volverá sangre en la primera plaga (capítulo 7). Y las aguas se tragarán al ejército egipcio (capítulo 14). Lo que Faraón echó al agua, el agua se lo devolvió.
Lo que dice la historia y la arqueología
- Semitas en el Delta (Gosén). En Tell el-Dab’a, la antigua Avaris, en el Delta oriental, el arqueólogo Manfred Bietak excavó durante décadas. Encontró una población grande de origen asiático-semita, con casas y entierros de estilo cananeo. No dice «aquí vivió Israel», pero confirma que gente como la familia de Jacob vivió justo ahí.
- Ramesés y Pitón. Pi-Ramsés se identifica con Qantir, construida encima de Avaris. Pitón se discute entre Tell el-Maskhuta y Tell er-Retabeh. Ojo: Génesis 47 11 ya llama «tierra de Ramesés» a la región en tiempos de José. Esto muestra que el texto usa el nombre conocido del lugar, como cuando decimos «Ciudad Arce» de un lugar que antes se llamaba distinto.
- Esclavos haciendo ladrillo. La tumba de Rekhmire, visir de Tutmosis III (siglo 15 antes de Cristo, Tebas), tiene una pintura de trabajadores extranjeros haciendo ladrillos de barro bajo capataces con vara. Es la imagen exacta del versículo 14.
- Un nombre como Sifra. El Papiro Brooklyn (alrededor de 1740 antes de Cristo) es una lista de siervos de una casa egipcia, muchos con nombres semíticos. Uno de esos nombres de mujer es leído por varios estudiosos como equivalente a Sifra. No es la misma mujer, pero el nombre encaja en la época.
- Las «dos piedras». En 2001, en Abydos, Josef Wegner encontró un ladrillo de parto decorado con una madre y su bebé. Es exactamente el objeto que menciona el versículo 16.
Donde no hay consenso, y cómo nos apegamos a la Biblia
1. ¿Quién era el faraón y cuándo fue esto?
- Fecha temprana: Primero de Reyes 6 1 da 480 años entre el éxodo y el templo de Salomón, lo que lleva a alrededor de 1446 antes de Cristo. El «rey nuevo» encajaría con la dinastía que expulsó a los hicsos, gobernantes semitas del Delta. Eso explicaría su miedo a que «se unan a nuestros enemigos».
- Fecha tardía: Ramsés II, siglo 13 antes de Cristo, por el nombre de la ciudad.
- Postura: la fecha temprana respeta el número que la Biblia misma da. Se presenta con humildad, sin pelear por el nombre del faraón. Que la Biblia no lo nombre ya es un mensaje.
2. ¿Mintieron las parteras?
- Agustín y Calvino sostienen que sí mintieron y que Dios premió su temor, no su mentira.
- Otros piensan que dijeron una verdad parcial, por ejemplo llegando tarde a propósito.
- Postura apegada al texto: los versículos 17 y 21 dicen dos veces que la causa de la bendición fue el temor de Dios. El texto nunca alaba sus palabras. Por eso no se construye una doctrina de «mentiras permitidas» con este pasaje. Lo que hicieron fue proteger vidas ante una orden de asesinato. No sirve para justificar decirle al cliente «ya se lo mandé» cuando no es cierto.
3. «Cambió el corazón de ellos» (Salmo 105 25)
- Los hermanos reformados lo leen como soberanía activa de Dios dirigiendo aun el odio de Egipto.
- Otros lo entienden como que Dios bendijo a Israel y esa bendición despertó la envidia egipcia, que Dios permitió.
- Lo que todos afirmamos con la Biblia: Dios no es autor del mal (Santiago 1 13), y aun así nada se le sale de las manos. Es la misma verdad de «De la maldad humana, al bien de Dios» en Génesis 45.
4. ¿Y Romanos 13 1?
La norma bíblica es someterse a la autoridad. La excepción es cuando la autoridad manda pecar (Hechos 5 29). Y fíjese cómo desobedecieron las parteras: no organizaron rebelión, no hicieron violencia, no huyeron. Simplemente no lo hicieron, y dieron la cara cuando las llamaron. Así es la desobediencia bíblica: limitada, respetuosa y dispuesta a pagar el costo.
Trazabilidad canónica
P1. La promesa sigue en pie aunque cambie el ambiente
Génesis 15 13 al 14 (Dios anunció la opresión antes de que pasara) → Génesis 46 3 («allí haré de ti una gran nación») → Éxodo 1 7 y 12 (crecen aun oprimidos) → Éxodo 2 24 (Dios se acuerda de su pacto) → Hechos 7 17 al 19 (Esteban dice que era «el tiempo de la promesa») → Josué 21 45 (no faltó ni una palabra).
El enemigo siempre ataca la simiente
Génesis 3 15 → Éxodo 1 22 (Faraón contra los niños) → Mateo 2 16 (Herodes contra los niños de Belén) → Apocalipsis 12 4 (el dragón contra el Hijo). Moisés, salvado de la matanza para ser libertador, anticipa a Cristo, salvado de la matanza para ser el Salvador.
P2. Temer a Dios por encima de una autoridad que ordena el mal
Éxodo 1 17 → Levítico 25 43 (el temor de Dios frena la dureza del que manda) → Daniel 1 8 (proponer una alternativa honesta) → Daniel 3 18 («y si no…») → Hechos 5 29 → Hebreos 11 23 (los padres de Moisés tampoco temieron el decreto) → Mateo 10 28 (a quién temer de verdad).
Del texto a la vida, El Salvador 2026
P1. Cuando cambia el ambiente
- El jefe nuevo que «no conoció a José». Usted tiene quince años en la empresa. Cambian al gerente y el nuevo no sabe ni le importa lo que usted ha dado. Su historial no es su garantía. Su garantía es Dios.
- El puesto del mercado. La alcaldía reordena, lo mueven de lugar y se le van los clientes de siempre. El ambiente cambió, pero el Dios que lo sostenía en el puesto viejo es el mismo en el nuevo.
- La familia afuera. Cambian las leyes allá, deportan a un hermano, se corta la remesa. La promesa de Dios no depende de quién gobierne aquí ni allá.
- Verdad que golpea. Jueces 2 10: «otra generación que no conocía a Jehová». Faraón olvidó a José porque nadie se lo recordó. ¿Sus hijos y nietos saben lo que Dios hizo en su familia? Si usted no se los cuenta, se levanta en su casa una generación que no conoce a José.
- La oposición no es prueba de abandono. «Cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban.»
P2. Cuando el trabajo pide hacer lo incorrecto
- Faraón no dio la orden en público. La dio en privado, en el cuarto de parto. El mal en el trabajo también se pide así, en voz baja:
- «Hacé la factura sin IVA» o «llevemos dos cuadernos».
- «Ponele otra fecha a ese documento».
- «Decile que no estoy».
- «Esa medicina vencida, vendela igual».
- «Ajustá la balanza un poquito».
- «Firmá como que recibiste completo».
- La pregunta que golpea: ¿a quién le tiene más miedo, al jefe o a Dios? Lo que usted hace cuando nadie ve lo responde. Esto conecta con «El lindero que nadie ve», el domingo pasado.
- Honestidad bíblica sobre el costo. Dios bendijo a las parteras. Pero José, por ser fiel, terminó en la cárcel antes de subir (Génesis 39 20). La Biblia no promete que usted no perderá el empleo. Promete que Dios hace bien al que le teme, en Su tiempo y a Su manera.
- Cómo decir que no a la manera de Dios. Con respeto, sin gritar, sin mentir, sin sabotear. Si se puede, proponga una alternativa honesta, como Daniel 1 8: «Le hago la factura completa y le explico al cliente». Y dé la cara si lo llaman, como ellas.
- Para el que es patrón, y en la congregación hay comerciantes que emplean gente. Levítico 25 43 es para usted. No sea faraón con su empleada o con su ayudante del puesto: horas sin pago, sin descanso, con gritos. «No te enseñorearás de él con dureza, sino tendrás temor de tu Dios.»
- La vida del débil. Las parteras defendieron a los que no tenían voz, los recién nacidos. Temer a Dios hoy también es proteger al vulnerable que nadie más defiende.
UN REY QUE NO CONOCÍA A JOSÉ
Éxodo · Mensaje 1 · Estudio Bíblico, viernes 9 de octubre de 2026
| Cita | Texto (Reina-Valera 1960) |
|---|---|
| Éxodo 1 8 al 22 | 8 Entretanto, se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no conocía a José; y dijo a su pueblo: 9 He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más fuerte que nosotros. 10 Ahora, pues, seamos sabios para con él, para que no se multiplique, y acontezca que viniendo guerra, él también se una a nuestros enemigos, y pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra. 11 Entonces les pusieron comisarios de tributos que los molestasen con sus cargas; y edificaron para Faraón las ciudades de almacenaje, Pitón y Ramesés. 12 Pero cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban y crecían, de manera que los egipcios temían a los hijos de Israel. 13 Y los egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza, 14 y amargaron su vida con dura servidumbre, en hacer barro y ladrillo, y en toda labor del campo y en todo su servicio, al cual los obligaban con rigor. 15 Y habló el rey de Egipto a las parteras de las hebreas, una de las cuales se llamaba Sifra, y otra Fúa, y les dijo: 16 Cuando asistáis a las hebreas en sus partos, y veáis el sexo, si es hijo, matadlo; y si es hija, entonces viva. 17 Pero las parteras temieron a Dios, y no hicieron como les mandó el rey de Egipto, sino que preservaron la vida a los niños. 18 Y el rey de Egipto hizo llamar a las parteras y les dijo: ¿Por qué habéis hecho esto, que habéis preservado la vida a los niños? 19 Y las parteras respondieron a Faraón: Porque las mujeres hebreas no son como las egipcias; pues son robustas, y dan a luz antes que la partera venga a ellas. 20 Y Dios hizo bien a las parteras; y el pueblo se multiplicó y se fortaleció en gran manera. 21 Y por haber las parteras temido a Dios, él prosperó sus familias. 22 Entonces Faraón mandó a todo su pueblo, diciendo: Echad al río a todo hijo que naciere, y a toda hija preservad la vida. |
| Génesis 46 3 | Y dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender a Egipto, porque allí yo haré de ti una gran nación. |
| Proverbios 21 30 | No hay sabiduría, ni inteligencia, ni consejo, Contra Jehová. |
| Jueces 2 10 | Y toda aquella generación también fue reunida a sus padres. Y se levantó después de ellos otra generación que no conocía a Jehová, ni la obra que él había hecho por Israel. |
| Hechos 5 29 | Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres. |
| Daniel 1 8 | Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse. |
| Génesis 39 20 | Y tomó su amo a José, y lo puso en la cárcel, donde estaban los presos del rey, y estuvo allí en la cárcel. |
| Levítico 25 43 | No te enseñorearás de él con dureza, sino tendrás temor de tu Dios. |
| Josué 21 45 | No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió. |
INTRODUCCIÓN
¿Le ha tocado que cambien al jefe? Usted lleva años trabajando bien. El patrón anterior lo conocía, confiaba en usted, sabía todo lo que usted había dado. Un día llega uno nuevo, lo ve y no sabe quién es usted. Ni le importa. Todo lo bueno que hizo se borró de un plumazo.
Eso le pasó a Israel. El viernes pasado vimos que la pausa de Dios no es olvido. Hoy esa pausa se pone oscura: murió José, murió su generación, y se levantó un rey que no conocía a José.
Hoy aprendemos dos cosas:
- P1. Las promesas de Dios siguen en pie aunque cambie el ambiente.
- P2. Temer a Dios está por encima de obedecer a una autoridad que ordena el mal.
Lectura: Éxodo 1 8 al 22.
1. CAMBIÓ EL REY, PERO NO CAMBIÓ LA PROMESA (versículos 8 al 14) · P1
a) El rey que decidió olvidar (versículo 8)
- «No conocía a José» no quiere decir que nunca oyó de él. Quiere decir que no lo tomó en cuenta y no se sintió en deuda.
- José salvó a Egipto del hambre. Una generación después, eso no valía nada.
- Lo que el mundo te agradece hoy, mañana lo olvida. Tu seguridad no está en lo que la gente recuerde de ti.
b) La «sabiduría» del miedo (versículos 9 y 10)
- Faraón dice «seamos sabios». Pero es sabiduría contra Dios, y eso nunca funciona (Proverbios 21 30).
- Su plan tuvo tres pasos, cada uno peor que el anterior:
- Trabajo forzado (versículos 11 al 14).
- Matar en secreto (versículos 15 al 21).
- Matar en público (versículo 22).
c) Barro, ladrillo y capataces (versículos 11 al 14)
- Dato histórico: en una tumba de Tebas, la del visir Rekhmire, hay una pintura de hace unos 3,400 años. Muestra extranjeros haciendo ladrillos de barro mientras los capataces los vigilan con vara. Es lo que describe la Biblia.
- «Con dureza» significa un trato que aplasta. A Israel le amargaron la vida.
d) Pero el pueblo seguía creciendo (versículo 12)
- «Cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban.»
- Dios le había dicho a Jacob: «allí yo haré de ti una gran nación» (Génesis 46 3). Faraón no podía deshacer lo que Dios ya había dicho.
- El opresor terminó con miedo del oprimido.
ILUSTRACIÓN
Doña Marta vendía en el mismo puesto del mercado desde hace veinte años. La reubicaron a otra calle y se le fueron los clientes de siempre. Lloró, se enojó, pensó que todo se había acabado. Pero el Dios que la sostuvo veinte años en el puesto viejo es el mismo Dios del puesto nuevo. Cambió la calle; no cambió el Dios.
APLICACIÓN
- Cambia el jefe, cambia la alcaldía, cambian las leyes allá donde está su familia. Las promesas de Dios no dependen de quién gobierne.
- Que la oposición no lo engañe. Que le vaya duro no es prueba de que Dios lo abandonó.
- Una advertencia para la casa (Jueces 2 10). Faraón olvidó a José porque nadie se lo recordó. Si usted no le cuenta a sus hijos y nietos lo que Dios ha hecho en su familia, se levantará en su propia casa una generación que no conoce a José.
2. DOS MUJERES QUE TEMIERON A DIOS (versículos 15 al 21) · P2
a) La orden se dio en secreto (versículos 15 y 16)
- Faraón no lo anunció en la plaza. Se lo dijo a dos parteras, para que se hiciera a escondidas, en el cuarto de parto.
- Dato histórico: el texto dice literalmente «cuando miréis sobre las dos piedras». Las egipcias daban a luz de cuclillas sobre dos ladrillos. En el año 2001 se encontró en Abydos, Egipto, uno de esos ladrillos de parto, pintado con una mamá y su bebé.
b) «Pero las parteras temieron a Dios» (versículo 17)
- Versículo clave (Éxodo 1 17): Pero las parteras temieron a Dios, y no hicieron como les mandó el rey de Egipto, sino que preservaron la vida a los niños.
- No fueron valientes porque sí. Fueron valientes porque le tenían más temor a Dios que al rey.
- Arriesgaban la vida. Desobedecer a Faraón se podía pagar con la muerte.
c) Cómo desobedecieron
- No hicieron rebelión, no usaron violencia, no huyeron.
- Simplemente no hicieron el mal. Y cuando las mandaron llamar, dieron la cara (versículo 18).
- La Biblia nos manda respetar a las autoridades. La única excepción es cuando nos mandan pecar (Hechos 5 29).
d) El rey no tiene nombre; ellas sí
- El hombre más poderoso del mundo quedó sin nombre en la Biblia. Dos parteras quedaron registradas para siempre: Sifra y Fúa.
- Así mide Dios la grandeza.
e) Dios les hizo bien (versículos 20 y 21)
- «Prosperó sus familias» dice literalmente «les hizo casas».
- Las mujeres que protegieron las familias de otras recibieron familia propia de parte de Dios.
NOTA PARA EL PREDICADOR
Si preguntan si las parteras mintieron, el texto dice dos veces que Dios las bendijo por haber temido a Dios (versículos 17 y 21), no por lo que dijeron. Este pasaje no da permiso para mentir.
3. HOY: EL CUARTO DE PARTO DONDE NADIE VE · P1 y P2
a) El mal en el trabajo también se pide en voz baja
- «Hacé la factura sin IVA.»
- «Ponele otra fecha a ese documento.»
- «Decile que no estoy.»
- «Esa medicina vencida, vendela igual.»
- «Ajustá la balanza un poquito.»
- «Firmá como que recibiste completo.»
b) La pregunta que duele
- ¿A quién le tiene más miedo: al jefe o a Dios?
- Lo que usted hace cuando nadie lo ve es la respuesta.
c) Cómo decir que no a la manera de Dios
- Con respeto, sin gritos, sin mentir.
- Si se puede, proponga una salida honesta, como hizo Daniel (Daniel 1 8). Por ejemplo: «Le hago la factura completa y yo le explico al cliente».
- Si lo llaman a cuentas, dé la cara, como las parteras.
d) Lo que la Biblia no promete
- No promete que usted no va a perder el trabajo. José fue fiel y terminó en la cárcel (Génesis 39 20) antes de que Dios lo levantara.
- Sí promete que Dios hace bien al que le teme, en Su tiempo y a Su manera.
e) Palabra para el que es patrón
- El que tiene empleados, ayudante en el puesto o muchacha en la casa, escuche Levítico 25 43: «No te enseñorearás de él con dureza, sino tendrás temor de tu Dios».
- No sea faraón con los que trabajan para usted: horas sin pagar, sin descanso, a gritos.
ILUSTRACIÓN
Carlos trabaja en una farmacia. El encargado le dice: «Esas cajas ya vencieron, pero cambiales la etiqueta y vendelas». Nadie lo va a ver; es un momento en la bodega. Carlos tiene dos hijos y no puede perder el trabajo. Ahí, en esa bodega, Carlos está en el cuarto de parto de Sifra y Fúa. Y la pregunta es la misma: ¿a quién le teme más?
CONCLUSIÓN
- El versículo 22 muestra que, cuando el mal no logra hacerse a escondidas, sale a la luz: ahora todo Egipto debía echar los niños al río.
- Pero en el próximo capítulo, en ese mismo río, Dios va a salvar al niño que sería el libertador. Lo que Faraón usó para destruir, Dios lo usó para salvar.
- Faraón cambió, pero la promesa no. «No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió» (Josué 21 45).
LLAMADO
Tal vez esta semana a usted le cambiaron el ambiente: el jefe, el puesto, la situación de su familia. Y tal vez alguien le está pidiendo en voz baja que haga algo que usted sabe que está mal. Hoy decida dos cosas:
- Voy a confiar en las promesas de Dios aunque cambie el ambiente.
- Voy a temer a Dios más que a cualquier persona, aunque me cueste.
PREGUNTA PARA LA PRÓXIMA SEMANA
Faraón mandó echar a los niños al río. Pero ¿qué hace una madre cuando la ley de su país le ordena entregar a su hijo a la muerte? El próximo viernes lo veremos: un canasto, un río y una princesa (Éxodo 2).
| Cita | Texto |
|---|---|
| Éxodo 1 8 al 22 | 8 Entretanto, se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no conocía a José; y dijo a su pueblo: 9 He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más fuerte que nosotros. 10 Ahora, pues, seamos sabios para con él, para que no se multiplique, y acontezca que viniendo guerra, él también se una a nuestros enemigos, y pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra. 11 Entonces les pusieron comisarios de tributos que los molestasen con sus cargas; y edificaron para Faraón las ciudades de almacenaje, Pitón y Ramesés. 12 Pero cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban y crecían, de manera que los egipcios temían a los hijos de Israel. 13 Y los egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza, 14 y amargaron su vida con dura servidumbre, en hacer barro y ladrillo, y en toda labor del campo y en todo su servicio, al cual los obligaban con rigor. 15 Y habló el rey de Egipto a las parteras de las hebreas, una de las cuales se llamaba Sifra, y otra Fúa, y les dijo: 16 Cuando asistáis a las hebreas en sus partos, y veáis el sexo, si es hijo, matadlo; y si es hija, entonces viva. 17 Pero las parteras temieron a Dios, y no hicieron como les mandó el rey de Egipto, sino que preservaron la vida a los niños. 18 Y el rey de Egipto hizo llamar a las parteras y les dijo: ¿Por qué habéis hecho esto, que habéis preservado la vida a los niños? 19 Y las parteras respondieron a Faraón: Porque las mujeres hebreas no son como las egipcias; pues son robustas, y dan a luz antes que la partera venga a ellas. 20 Y Dios hizo bien a las parteras; y el pueblo se multiplicó y se fortaleció en gran manera. 21 Y por haber las parteras temido a Dios, él prosperó sus familias. 22 Entonces Faraón mandó a todo su pueblo, diciendo: Echad al río a todo hijo que naciere, y a toda hija preservad la vida. |
| Génesis 3 15 | Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. |
| Génesis 15 13 al 14 | Entonces Jehová dijo a Abram: Ten por cierto que tu descendencia morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será oprimida cuatrocientos años. Mas también a la nación a la cual servirán, juzgaré yo; y después de esto saldrán con gran riqueza. |
| Génesis 39 20 | Y tomó su amo a José, y lo puso en la cárcel, donde estaban los presos del rey, y estuvo allí en la cárcel. |
| Génesis 46 3 | Y dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender a Egipto, porque allí yo haré de ti una gran nación. |
| Génesis 47 11 | Así José hizo habitar a su padre y a sus hermanos, y les dio posesión en la tierra de Egipto, en lo mejor de la tierra, en la tierra de Ramesés, como mandó Faraón. |
| Éxodo 1 7 | Y los hijos de Israel fructificaron y se multiplicaron, y fueron aumentados y fortalecidos en extremo, y se llenó de ellos la tierra. |
| Éxodo 2 24 | Y oyó Dios el gemido de ellos, y se acordó de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob. |
| Levítico 25 43 | No te enseñorearás de él con dureza, sino tendrás temor de tu Dios. |
| Josué 21 45 | No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió. |
| Jueces 2 10 | Y toda aquella generación también fue reunida a sus padres. Y se levantó después de ellos otra generación que no conocía a Jehová, ni la obra que él había hecho por Israel. |
| 1 Reyes 6 1 | En el año cuatrocientos ochenta después que los hijos de Israel salieron de Egipto, el cuarto año del principio del reino de Salomón sobre Israel, en el mes de Zif, que es el mes segundo, comenzó él a edificar la casa de Jehová. |
| Salmo 105 24 al 25 | Y multiplicó su pueblo en gran manera, Y lo hizo más fuerte que sus enemigos. Cambió el corazón de ellos para que aborreciesen a su pueblo, Para que contra sus siervos pensasen mal. |
| Proverbios 21 30 | No hay sabiduría, ni inteligencia, ni consejo, Contra Jehová. |
| Daniel 1 8 | Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse. |
| Daniel 3 18 | Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado. |
| Mateo 2 16 | Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos. |
| Mateo 10 28 | Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. |
| Hechos 5 29 | Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres. |
| Hechos 7 17 al 19 | Pero cuando se acercaba el tiempo de la promesa, que Dios había jurado a Abraham, el pueblo creció y se multiplicó en Egipto, hasta que se levantó en Egipto otro rey que no conocía a José. Este rey, usando de astucia con nuestro pueblo, maltrató a nuestros padres, a fin de que expusiesen a la muerte a sus niños, para que no se propagasen. |
| Romanos 13 1 | Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. |
| Hebreos 11 23 | Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres por tres meses, porque le vieron niño hermoso, y no temieron el decreto del rey. |
| Santiago 1 13 | Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie. |
| Apocalipsis 12 4 | y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese. |
TODO CAMBIA, DIOS NO
Éxodo · Mensaje 1 · Estudio Bíblico, viernes 9 de octubre de 2026
INTRODUCCIÓN
¿Le ha tocado que cambien al jefe? Usted lleva años trabajando bien. El patrón anterior lo conocía, confiaba en usted, sabía todo lo que usted había dado. Un día llega uno nuevo, lo ve y no sabe quién es usted. Ni le importa. Todo lo bueno que hizo se borró de un plumazo.
Eso le pasó a Israel. El viernes pasado vimos que la pausa de Dios no es olvido. Hoy esa pausa se pone oscura: murió José, murió su generación, y se levantó un rey que no conocía a José.
Hoy aprendemos dos cosas:
- P1. Las promesas de Dios siguen en pie aunque cambie el ambiente.
- P2. Temer a Dios está por encima de obedecer a una autoridad que ordena el mal.
Lectura: Éxodo 1 8 al 22.
1. CAMBIÓ EL REY, PERO NO CAMBIÓ LA PROMESA (versículos 8 al 14) · P1
a) El rey que decidió olvidar (versículo 8)
- «No conocía a José» no quiere decir que nunca oyó de él. Quiere decir que no lo tomó en cuenta y no se sintió en deuda.
- José salvó a Egipto del hambre. Una generación después, eso no valía nada.
- Lo que el mundo te agradece hoy, mañana lo olvida. Tu seguridad no está en lo que la gente recuerde de ti.
b) La «sabiduría» del miedo (versículos 9 y 10)
- Faraón dice «seamos sabios». Pero es sabiduría contra Dios, y eso nunca funciona (Proverbios 21 30).
- Su plan tuvo tres pasos, cada uno peor que el anterior:
- Trabajo forzado (versículos 11 al 14).
- Matar en secreto (versículos 15 al 21).
- Matar en público (versículo 22).
c) Barro, ladrillo y capataces (versículos 11 al 14)
- Dato histórico: en una tumba de Tebas, la del visir Rekhmire, hay una pintura de hace unos 3,400 años. Muestra extranjeros haciendo ladrillos de barro mientras los capataces los vigilan con vara. Es lo que describe la Biblia.
- «Con dureza» significa un trato que aplasta. A Israel le amargaron la vida.
d) Pero el pueblo seguía creciendo (versículo 12)
- «Cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban.»
- Dios le había dicho a Jacob: «allí yo haré de ti una gran nación» (Génesis 46 3). Faraón no podía deshacer lo que Dios ya había dicho.
- El opresor terminó con miedo del oprimido.
ILUSTRACIÓN
Doña Marta vendía en el mismo puesto del mercado desde hace veinte años. La reubicaron a otra calle y se le fueron los clientes de siempre. Lloró, se enojó, pensó que todo se había acabado. Pero el Dios que la sostuvo veinte años en el puesto viejo es el mismo Dios del puesto nuevo. Cambió la calle; no cambió el Dios.
APLICACIÓN
- Cambia el jefe, cambia la alcaldía, cambian las leyes allá donde está su familia. Las promesas de Dios no dependen de quién gobierne.
- Que la oposición no lo engañe. Que le vaya duro no es prueba de que Dios lo abandonó.
- Una advertencia para la casa (Jueces 2 10). Faraón olvidó a José porque nadie se lo recordó. Si usted no le cuenta a sus hijos y nietos lo que Dios ha hecho en su familia, se levantará en su propia casa una generación que no conoce a José.
2. DOS MUJERES QUE TEMIERON A DIOS (versículos 15 al 21) · P2
a) La orden se dio en secreto (versículos 15 y 16)
- Faraón no lo anunció en la plaza. Se lo dijo a dos parteras, para que se hiciera a escondidas, en el cuarto de parto.
- Dato histórico: el texto dice literalmente «cuando miréis sobre las dos piedras». Las egipcias daban a luz de cuclillas sobre dos ladrillos. En el año 2001 se encontró en Abydos, Egipto, uno de esos ladrillos de parto, pintado con una mamá y su bebé.
b) «Pero las parteras temieron a Dios» (versículo 17)
- Versículo clave (Éxodo 1 17): Pero las parteras temieron a Dios, y no hicieron como les mandó el rey de Egipto, sino que preservaron la vida a los niños.
- No fueron valientes porque sí. Fueron valientes porque le tenían más temor a Dios que al rey.
- Arriesgaban la vida. Desobedecer a Faraón se podía pagar con la muerte.
c) Cómo desobedecieron
- No hicieron rebelión, no usaron violencia, no huyeron.
- Simplemente no hicieron el mal. Y cuando las mandaron llamar, dieron la cara (versículo 18).
- La Biblia nos manda respetar a las autoridades. La única excepción es cuando nos mandan pecar (Hechos 5 29).
d) El rey no tiene nombre; ellas sí
- El hombre más poderoso del mundo quedó sin nombre en la Biblia. Dos parteras quedaron registradas para siempre: Sifra y Fúa.
- Así mide Dios la grandeza.
e) Dios les hizo bien (versículos 20 y 21)
- «Prosperó sus familias» dice literalmente «les hizo casas».
- Las mujeres que protegieron las familias de otras recibieron familia propia de parte de Dios.
NOTA PARA EL PREDICADOR
Si preguntan si las parteras mintieron, el texto dice dos veces que Dios las bendijo por haber temido a Dios (versículos 17 y 21), no por lo que dijeron. Este pasaje no da permiso para mentir.
3. HOY: EL CUARTO DE PARTO DONDE NADIE VE · P1 y P2
a) El mal en el trabajo también se pide en voz baja
- «Hacé la factura sin IVA.»
- «Ponele otra fecha a ese documento.»
- «Decile que no estoy.»
- «Esa medicina vencida, vendela igual.»
- «Ajustá la balanza un poquito.»
- «Firmá como que recibiste completo.»
b) La pregunta que duele
- ¿A quién le tiene más miedo: al jefe o a Dios?
- Lo que usted hace cuando nadie lo ve es la respuesta.
c) Cómo decir que no a la manera de Dios
- Con respeto, sin gritos, sin mentir.
- Si se puede, proponga una salida honesta, como hizo Daniel (Daniel 1 8). Por ejemplo: «Le hago la factura completa y yo le explico al cliente».
- Si lo llaman a cuentas, dé la cara, como las parteras.
d) Lo que la Biblia no promete
- No promete que usted no va a perder el trabajo. José fue fiel y terminó en la cárcel (Génesis 39 20) antes de que Dios lo levantara.
- Sí promete que Dios hace bien al que le teme, en Su tiempo y a Su manera.
e) Palabra para el que es patrón
- El que tiene empleados, ayudante en el puesto o muchacha en la casa, escuche Levítico 25 43: «No te enseñorearás de él con dureza, sino tendrás temor de tu Dios».
- No sea faraón con los que trabajan para usted: horas sin pagar, sin descanso, a gritos.
ILUSTRACIÓN
Carlos trabaja en una farmacia. El encargado le dice: «Esas cajas ya vencieron, pero cambiales la etiqueta y vendelas». Nadie lo va a ver; es un momento en la bodega. Carlos tiene dos hijos y no puede perder el trabajo. Ahí, en esa bodega, Carlos está en el cuarto de parto de Sifra y Fúa. Y la pregunta es la misma: ¿a quién le teme más?
CONCLUSIÓN
- El versículo 22 muestra que, cuando el mal no logra hacerse a escondidas, sale a la luz: ahora todo Egipto debía echar los niños al río.
- Pero en el próximo capítulo, en ese mismo río, Dios va a salvar al niño que sería el libertador. Lo que Faraón usó para destruir, Dios lo usó para salvar.
- Faraón cambió, pero la promesa no. «No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió» (Josué 21 45).
LLAMADO
Tal vez esta semana a usted le cambiaron el ambiente: el jefe, el puesto, la situación de su familia. Y tal vez alguien le está pidiendo en voz baja que haga algo que usted sabe que está mal. Hoy decida dos cosas:
- Voy a confiar en las promesas de Dios aunque cambie el ambiente.
- Voy a temer a Dios más que a cualquier persona, aunque me cueste.
PREGUNTA PARA LA PRÓXIMA SEMANA
Faraón mandó echar a los niños al río. Pero ¿qué hace una madre cuando la ley de su país le ordena entregar a su hijo a la muerte? El próximo viernes lo veremos: un canasto, un río y una princesa (Éxodo 2).