El misterio de la piedad es “Dios con nosotros”. Es la intervención histórica de lo divino en lo humano, de lo celestial en lo terrenal, de lo inmortal en lo mortal, de lo eterno en lo transitorio, de lo sobrenatural en lo natural.
El misterio de la iniquidad está trabajando activamente en lo político, en lo económico, en lo social, en lo moral, en lo familiar, en lo religioso, dando los toques finales al escenario de la historia, para que haga su aparición el Anticristo, aquel “inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás”.

La Biblia nos dice:
“Sin discusión, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto por los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido en gloria” .
1 Tim. 3:16
Por otro, lado nos advierte:
“Porque el misterio de iniquidad ya está obrando, sólo espera que sea quitado de en medio el que ahora lo detiene. Entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el aliento de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida. La aparición de ese inicuo es obra de Satanás, con gran poder, señales y prodigios mentirosos”.
2 Tes. 7- 9
- El misterio de iniquidad consiste en la aparición y obra de apostasía del Anticristo en el seno de la iglesia cristiana (cf. vers. 3 y 4).
- Algo interesante consiste en que el espíritu del anticristo niega la realidad de la persona de Cristo en dos direcciones:
- 1) Se niega a reconocer que Jesús, el Hijo de Dios, fuera el Cristo (1 Juan 2:23), y
- 2) Niega que el Cristo asumió realmente la naturaleza humana (1 Juan 4:2,3).
- 1) Se niega a reconocer que Jesús, el Hijo de Dios, fuera el Cristo (1 Juan 2:23), y
- Es comprensible la negación de la persona y la obra del Mesías por parte del Anticristo, pues representa su mayor esfuerzo por oscurecer o negar el hecho de que en la encarnación, el Hijo Eterno, realizó una obra abarcante.
- Dos matices relucen claramente en esta obra admirable:
- 1) Ha redimido a la raza humana del poder del pecado; y
- 2) ha derrotado al archiengañador asegurando su ruina eterna (Rom. 8:2,3; Heb. 2:9,14,15).
- 1) Ha redimido a la raza humana del poder del pecado; y
El ministerio de iniquidad con el Anticristo es el plan diabólico en contra del ministerio de la piedad con Cristo. Veamos algunos contrastes:
CRISTO – piedad
- descendió del Cielo (Juan 6:38).
- vino en nombre del Padre (Juan 5:43).
- se humilló así mismo (Filipenses 2:8).
- fue desechado (Isaías 53:3; Lucas 23:18).
- le exaltó Dios hasta lo sumo (Filipenses 2:9)
- hizo la voluntad del Padre (Juan 6:38).
- vino a salvar (Lucas 19:10).
- es el Buen Pastor (Juan 10:4-15).
- es la Vid Verdadera (Juan 15:1).
- es la Verdad (Juan 14:6).
- es Santo (Marcos 1:24).
- es Varón de Dolores (Isaías 53:3).
- es el Hijo de Dios (Lucas 1:35).
- es el Misterio de la Piedad (1 Timoteo 3:16).
el Anticristo – iniquidad
- sube del abismo (Apocalipsis 11:7).
- viene en su propio nombre (Juan 5:43).
- se exalta a sí mismo (2 Tesalonicenses 2:4).
- será admirado (Apocalipsis 13:3, 4).
- será lanzado al lago de fuego (Apocalipsis 19:20).
- hace su propia voluntad (Daniel 11:36).
- viene a destruir (Daniel 8:24).
- es el pastor vil (Zacarías 11:16, 17).
- es la vendimia de la tierra (Apocalipsis 14:18).
- es la mentira (2 Tesalonicenses 2:11).
- es inicuo (2 Tesalonicenses 2:8).
- es el hombre de pecado (2 Tesalonicenses 2:3).
- es el hijo de perdición (2 Tesalonicenses 2:3).
- es el misterio de la iniquidad (2 Tesalonicenses 2:7).
De la manera que en el desarrollo del MISTERIO DE LA PIEDAD, Jesús nació y vivió en el mundo treinta años sin manifestarse como el Cristo; en el desarrollo del MISTERIO DE LA INIQUIDAD es posible que ya esté viviendo en el mundo el Anticristo, pero que aun no se haya manifestado.