Virtudes: sacrificarse y aprender más

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1 / 4 – Esfuérzate y sé hombre
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2 / 4 – Jóvenes nahuilones
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3 / 4 – La unión hombre-mujer es para siempre
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4 / 4 – Amor duro
https://www.facebook.com/reel/791972449712678

    En éstos días llegar a la adultez representa libertad, independencia, derechos. Esto esta bien, pero cada uno de estos privilegios deben ser entendidos las dos vías y no solo una como sucede hoy, lo que trae a nuestras vidas problemas y situaciones muy lamentables.

    ¿Cómo puedes mostrarle amor sacrificial a alguien, independientemente de lo difícil que sea para ti?

    Toma tu cruz: sacrifícate por los que están bajo tu responsabilidad…

    Aprende para enseñar: se un hombres impulsado ​​por el asombro de lo nuevo y aprende todo lo que puedas.

    «Amor duro»

    Mandato de David a Salomón
    Llegaron los días en que David había de morir, y ordenó a Salomón su hijo, diciendo: Yo sigo el camino de todos en la tierra; esfuérzate, y sé hombre. Guarda los preceptos de Jehová tu Dios, andando en sus caminos, y observando sus estatutos y mandamientos, sus decretos y sus testimonios, de la manera que está escrito en la ley de Moisés, para que prosperes en todo lo que hagas y en todo aquello que emprendas; para que confirme Jehová la palabra que me habló, diciendo: Si tus hijos guardaren mi camino, andando delante de mí con verdad, de todo su corazón y de toda su alma, jamás, dice, faltará a ti varón en el trono de Israel.

    1 Reyes 2:1-4

    23Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.

    Lucas 9:2

    38 y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.

    Mateo 10:38

    Introducción

    Seis virtudes de la hombría:

    • el amor duro (sacrificarse por los demás),
    • el asombro infantil (no perder nunca el deseo de aprender sobre el mundo de Dios),
    • la fuerza de voluntad (esa perseverancia pertinaz y santificada),
    • una pasión agresiva (un entusiasmo contagioso),
    • verdaderas agallas (la combinación de pasión y perseverancia)
    • una visión clara (saber por lo que estás luchando)
    • valor moral.

    Toma tu cruz.

    Lo decimos con mucha ligereza, hasta con cierta frivolidad. Pero es porque lo leemos como si fuera una metáfora. Se cree que una cruz romana pesaba unos ciento treinta kilogramos y aunque Jesús solo cargó el travesaño —la parte más pesada de la cruz—, la llevaba sobre su cuerpo maltratado por los latigazos, casi en carne viva. Arrastró aquella cruz unos seiscientos metros de distancia por la Vía Dolorosa. 

    La primera virtud es el amor duro. Y un hombre con esa clase de amor no se defiende cuando lo ofenden. Al contrario, un hombre verdaderamente duro se sacrifica a sí mismo por el bien de los demás.

    Jesús no solo cargó una cruz de más de cien kilos; acarreó con todo el peso del mundo. Cada ofensa cometida fue puesta sobre sus hombros y llevó todo eso camino al Calvario.

    Un amor duro como este, es mucho más difícil y más importante de alcanzar que la mera resistencia física. Ese amor distingue a los hombres de los chicos. Un tipo duro no es alguien que puede amoratarle un ojo o ensuciarle la nariz a otro; es uno que está dispuesto a ser clavado en una cruz por alguien que ama.

    Así que aclaremos esto, nos conviene.

    • El amor duro es una clase de amor sacrificial, un amor que está dispuesto a ser clavado en una cruz por el pecado de otra persona.
    • El amor duro es un amor incondicional, un amor que no es dictado por lo que merezca otra persona.
    • El amor duro es un amor de pacto, para bien o para mal, en la riqueza o en la pobreza, en enfermedad o en salud.

    Si estás casado, es fácil amar a tu esposa cuando todo va bien, ¿verdad? Cuando las cosas se ponen difíciles, ya no es tan fácil amarla. ¿Por qué? Porque nuestro amor tiende a ser reactivo. Sin embargo, el amor duro es proactivo. No es un amor que busca lo suyo; es un amor que satisface las necesidades. No anhela aprobación, porque no necesita ninguna. El amor duro agrega valor a la persona amada.

    Eso es lo que significa llevar tu cruz. A eso es a lo que estás llamado.

    «Asombro infantil»

    Consideramos que las actividades espirituales y las intelectuales son esfuerzos mutuamente excluyentes; sin embargo, son una y la misma cosa. Un gran amor nace de un gran conocimiento. En efecto, lo que conoces es el tope de lo que adoras.

    Aunque el conocimiento no se traduce automáticamente en adoración, en algunos aspectos, la calidad de la adoración es determinada por la cantidad de conocimiento. Cuanto más sepas, más tendrás que adorar. Es por eso que la segunda virtud de la hombría es el asombro infantil con el mundo.

    No abogo por un frenético desarrollo de la intelectualidad. Después de todo, estamos sufriendo el hiperexceso de la información. Hay más información en una edición dominical del New York Times que la que una persona normal de la Edad Media habría consumido en toda su existencia. No estoy convencido de que necesitemos saber más; lo que sí necesitamos —y mucho— es hacer más con lo que sabemos. Dicho eso, te insto a que ¡sigas aprendiendo!

    «Vive como si fueras a morir mañana», dijo Mahatma Gandhi. «Aprende como si vas a vivir siempre».
    Esa es una regla práctica.

    La ley más importante de la ecología es la siguiente: A ≥ C. 

    Para que un organismo sobreviva, la tasa de aprendizaje debe ser igual o mayor que la tasa de cambio que ocurre a su alrededor. Con la tasa de cambio creciente, debemos aprender más rápido, aprender mejor y aprender más.

    El vocablo discípulo proviene de la palabra griega mathétés, cuya raíz significa: «esfuerzo mental necesario para pensar algo». Así que, por definición, discípulo es alguien que nunca deja de aprender.

    ¿Qué vas a leer hoy?

    Así que cuídate.¡Sé hombre!
    ¿Cómo puedes mostrarle amor sacrificial a alguien hoy, independientemente de lo difícil que sea para ti?

    La fe no es inconsciente. La fe es consciente.
    Seamos hombres impulsados ​​por un asombro infantil para aprender todo lo que podamos. ¿Por qué? Porque entonces podremos adorar a Dios tanto como podamos.