Tu alma es eterna ¿donde la vives?

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1 / 5 – El que no acepta genuinamente a JESUCRISTO, que no nació de nuevo, tendrá «muerte eterna»
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2 / 5 – La única forma de nacer de nuevo es por el «arrepentimiento», no volver a hacer aquello que nos aleja del SEÑOR….
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3 / 5 – Desde que nacemos de nuevo tenemos «vida eterna»… porque vamos conociendo a DIOS…
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4 / 5 – En la medida que vamos conociendo cómo piensa DIOS… vamos confiando más y más en EL…
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5 / 5 – Solo JESUCRISTO es quien nos da vida eterna…
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La Biblia nos dice que todos existiremos eternamente. Aquellos que aceptan el regalo de la salvación, la «vida eterna en Cristo Jesús», donde la comunión con Dios será plena y eterna, sin las barreras del pecado, el sufrimiento, o la muerte.

Pero aquellos que rechazan el camino de Dios, que permanesen en rebelión a Él, esa eternidad se describe como «muerte».

La única forma de llegar a tener una relación personal adecuada con él debe pasar por el arrepentimiento y la fe. Esto nos convierte en adoradores de Dios, nos sometemos a su ley y buscamos hacer su voluntad. Se trata, por lo tanto, de conocerlo correctamente como Dios.

¿Qué se puede discernir sobre la futura vida en la vida eterna? después del juicio del gran trono blanco? ¿las moradas que JESÚS dijo fue a preparar?
Con su sustento bíblico

La idea de la vida eterna después del juicio final y las moradas que Jesús fue a preparar es un tema central en la teología cristiana. Veamos qué dice la Biblia al respecto.

1. La Vida Eterna

La vida eterna es un tema recurrente en la Biblia y se describe como un estado de comunión eterna con Dios. En el Evangelio de Juan, Jesús dice:

  • Juan 3:16: «Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.»
  • Juan 17:3: «Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.»

La vida eterna implica no solo una existencia sin fin, sino una relación plena y perfecta con Dios, libre de pecado y sufrimiento.

2. El Juicio del Gran Trono Blanco

El juicio del gran trono blanco es descrito en el libro de Apocalipsis como el juicio final de Dios sobre la humanidad:

  • Apocalipsis 20:11-15: «Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.»

Este juicio final determinará el destino eterno de cada persona, basado en si sus nombres están escritos en el «libro de la vida».

3. Las Moradas en el Cielo

Jesús menciona las moradas celestiales en el Evangelio de Juan:

  • Juan 14:2-3: «En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.»

Aquí, Jesús promete a sus discípulos que Él mismo va a preparar un lugar en la casa del Padre (el cielo), asegurando que ellos estarán con Él en la eternidad.

4. La Nueva Jerusalén

La vida eterna también se describe en términos de la «nueva Jerusalén,» una ciudad celestial:

  • Apocalipsis 21:1-4: «Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.»

Esta nueva creación es donde Dios morará con su pueblo en una relación perfecta, donde no habrá más muerte, llanto, ni dolor.

Resumen

Después del juicio del gran trono blanco, la Biblia describe una vida eterna en la presencia de Dios, en la que los redimidos vivirán en moradas preparadas por Jesús, en una nueva creación libre de sufrimiento. Este es el destino prometido a los que han creído en Jesús y cuyas vidas han sido redimidas por Él.

Este marco teológico ofrece una visión esperanzadora del futuro eterno, basado en la redención y la comunión eterna con Dios.

Pero… ¿en qué consiste la vida eterna?

La vida eterna, según la Biblia, no es simplemente una vida que se extiende para siempre, sino una existencia de calidad superior, caracterizada por una relación perfecta y continua con Dios. A continuación, desglosaré algunos aspectos clave de lo que consiste la vida eterna:

1. Conocer a Dios y a Jesucristo

  • Juan 17:3: «Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.»

La vida eterna consiste en conocer a Dios y a Jesucristo de una manera íntima y personal. Este conocimiento no es solo intelectual, sino relacional y experiencial. Conocer a Dios es participar en una comunión profunda y continua con Él, lo que es el propósito y la esencia de la vida eterna.

2. Comunión Eterna con Dios

  • Apocalipsis 21:3-4: «He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.»

La vida eterna implica vivir en la presencia directa de Dios, donde no hay más separación entre Dios y el ser humano. La comunión con Dios será plena y eterna, sin las barreras del pecado, el sufrimiento, o la muerte.

3. Transformación y Perfección

  • 1 Corintios 15:51-53: «He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.»

La vida eterna implica una transformación del cuerpo humano. Los creyentes recibirán cuerpos glorificados, libres de corrupción, enfermedad y muerte. Esta transformación permite a los redimidos vivir en la nueva creación de Dios sin las limitaciones del cuerpo terrenal.

4. La Nueva Creación

  • Apocalipsis 21:1: «Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.»

La vida eterna se vivirá en una «nueva creación,» un nuevo cielo y una nueva tierra que Dios preparará. En esta nueva creación, todo será renovado y perfecto, sin el pecado que marcó la primera creación.

5. Paz, Gozo y Justicia

  • Isaías 65:17-19: «Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento. Mas os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que yo he creado; porque he aquí que yo traigo a Jerusalén alegría, y a su pueblo gozo.»

La vida eterna estará caracterizada por la paz y el gozo eternos, sin las tensiones y angustias de esta vida. Será un estado donde la justicia y la santidad prevalecen, y donde los redimidos vivirán en armonía perfecta con Dios y entre sí.

6. La Herencia de los Santos

  • 1 Pedro 1:4: «Para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros.»

La vida eterna es descrita como una herencia que Dios ha reservado para sus hijos. Esta herencia es imperecedera, y comprende todos los beneficios y bendiciones de estar en la presencia de Dios, incluida la vida misma en su forma más plena y gloriosa.

Resumen

La vida eterna, según la Biblia, es una existencia en la que los redimidos vivirán en comunión perfecta con Dios, libres de pecado, sufrimiento, y muerte. Es un estado de transformación y perfección en una nueva creación, donde prevalecen la paz, el gozo y la justicia. Esta vida eterna es la culminación de la redención que Dios ofrece a través de Jesucristo y es el destino final de aquellos que han puesto su fe en Él.

¿revela la biblia …. en qué estaremos ocupados en la casa de DIOS? ¿se mide el tiempo?
¿con qué lo podemos comparar?

La Biblia ofrece algunos vislumbres de lo que haremos en la «casa de Dios» en la eternidad, aunque no proporciona una descripción exhaustiva de nuestras ocupaciones. Sin embargo, podemos extraer ciertos principios y actividades que se mencionan en las Escrituras.

1. Adoración Continua

Una de las actividades más claramente descritas en la Biblia para la eternidad es la adoración a Dios.

  • Apocalipsis 4:8-11: «Y los cuatro seres vivientes… no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir… Los veinticuatro ancianos se postran delante del que está sentado en el trono, y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del trono, diciendo: Digno eres, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.»

La adoración es central en la vida eterna. Los redimidos estarán constantemente en la presencia de Dios, alabándole por su santidad, su poder, y su amor eterno.

2. Servicio a Dios

Otra ocupación descrita en la Biblia es el servicio a Dios.

  • Apocalipsis 22:3: «Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán.»

Este servicio no se detalla en su totalidad, pero implica que los redimidos tendrán responsabilidades y actividades significativas en la presencia de Dios, tal vez relacionadas con la administración o el cuidado de la nueva creación.

3. Reinado con Cristo

Los creyentes también están destinados a reinar con Cristo.

  • 2 Timoteo 2:12: «Si sufrimos, también reinaremos con él.»
  • Apocalipsis 22:5: «Y no habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos.»

Este reinado podría incluir gobernar sobre la creación renovada o cumplir roles de autoridad bajo el gobierno de Cristo.

4. Comunión con Dios y los Santos

La Biblia habla de la comunión plena que los redimidos tendrán con Dios y entre ellos.

  • 1 Corintios 13:12: «Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.»

Habrá una comunión perfecta entre Dios y sus hijos, y entre los redimidos, lo cual sugiere una vida de relación y disfrute mutuo en la presencia de Dios.

5. Participación en la Nueva Creación

La nueva creación que Dios hará será un lugar donde los redimidos vivirán y probablemente tendrán responsabilidades relacionadas con la creación misma.

  • Isaías 65:17-18: «Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento. Mas os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que yo he creado.»

Esto podría implicar actividades creativas, disfrute de la belleza de la nueva creación, y quizás la participación en tareas que reflejan la naturaleza de Dios como creador.

6. Medición del Tiempo en la Eternidad

La eternidad en la Biblia se describe como un estado donde el tiempo, tal como lo conocemos, puede no existir o no tener la misma relevancia.

  • 2 Pedro 3:8: «Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.»

Esto sugiere que el tiempo en la eternidad es diferente del tiempo en la Tierra. No es lineal ni limitado por el paso del día y la noche, sino que podría ser más una experiencia continua de la presencia de Dios.

7. Comparaciones de la Vida Eterna

La vida eterna es difícil de comparar con la experiencia terrenal, pero se pueden hacer algunas analogías:

  • Vida en plenitud: Se compara con la vida en la presencia de Dios, donde no hay muerte, dolor ni sufrimiento (Apocalipsis 21:4).
  • Gozo y paz perfectos: Se compara con un estado de paz y gozo ininterrumpidos, donde toda tristeza y temor han desaparecido (Isaías 65:18-19).

Resumen

La vida en la «casa de Dios» en la eternidad estará marcada por la adoración continua, el servicio a Dios, el reinado con Cristo, la comunión con Dios y otros santos, y la participación en la nueva creación. La naturaleza del tiempo en la eternidad es diferente a la que experimentamos en la Tierra, y la vida eterna es una experiencia plena y gloriosa que supera cualquier comparación terrenal.

¿que comentarios biblicos se pueden encontrar sobre «…Mas os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que yo he creado.» ?

El versículo en cuestión, Isaías 65:18, forma parte de una profecía en la que Dios describe la creación de «nuevos cielos y nueva tierra» y la renovación de Jerusalén como un lugar de alegría eterna para su pueblo. Aquí está el contexto completo y algunos comentarios bíblicos relevantes sobre este pasaje:

Isaías 65:17-19 (RVR1960)

17 «Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento.
18 Mas os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que yo he creado; porque he aquí que yo traigo a Jerusalén alegría, y a su pueblo gozo.
19 Y me alegraré con Jerusalén, y me gozaré con mi pueblo; y nunca más se oirán en ella voz de lloro, ni voz de clamor.»

Comentarios Bíblicos sobre Isaías 65:18

  1. Comentario de Matthew Henry:
  • Nueva Creación y Gozo Eterno: Matthew Henry comenta que este pasaje es una promesa de la restauración de Jerusalén, pero también una profecía de la creación de nuevos cielos y una nueva tierra en los tiempos venideros. El gozo y la alegría mencionados en Isaías 65:18 se refieren a un gozo duradero que los creyentes experimentarán en la eternidad. Henry ve esto como un anticipo del estado glorioso que los redimidos disfrutarán en el cielo, donde el pecado y la tristeza ya no existirán.
  1. Comentario de Albert Barnes:
  • Contraste con el Pasado: Albert Barnes observa que la alegría mencionada en este versículo es un fuerte contraste con las penas y tribulaciones experimentadas por el pueblo de Israel en el pasado. Dios promete que, en la nueva creación, su pueblo se gozará eternamente en la obra de sus manos, que incluye tanto la nueva Jerusalén como la totalidad de la nueva creación. Este gozo es profundo y permanente, ya que los redimidos estarán en un estado perfecto y libre de sufrimiento.
  1. Comentario de John Gill:
  • Cumplimiento Dual: John Gill interpreta este pasaje como teniendo un cumplimiento dual: uno en el retorno del exilio babilónico, donde Jerusalén fue restaurada, y otro en el futuro escatológico, donde se refiere a la nueva Jerusalén celestial. Gill señala que el gozo aquí mencionado no solo se refiere al disfrute de las bendiciones temporales, sino también a las bendiciones espirituales y eternas que Dios ha preparado para su pueblo en el cielo.
  1. Comentario de Adam Clarke:
  • Regocijo en la Nueva Creación: Adam Clarke enfatiza que el gozo mencionado en Isaías 65:18 es un gozo continuo, sin interrupciones, que es consecuencia directa de la perfecta obra de Dios. Clarke destaca que este gozo no solo es personal, sino comunitario, involucrando a todo el pueblo de Dios en la nueva Jerusalén. En la nueva creación, todo lo que causa dolor y tristeza será eliminado, y lo que Dios ha creado será motivo de un gozo eterno.

Aplicación del Versículo

El pasaje de Isaías 65:18 no solo describe un gozo temporal o pasajero, sino un gozo eterno y continuo en la nueva creación de Dios. Este gozo está profundamente arraigado en la obra redentora de Dios, tanto en la vida presente como en la esperanza futura de un cielo nuevo y una tierra nueva.

Los comentaristas bíblicos coinciden en que este gozo es el resultado de la presencia y obra de Dios entre su pueblo, y que es un gozo que supera cualquier dolor o sufrimiento experimentado en esta vida. La promesa es que, en la nueva creación, el pueblo de Dios experimentará una alegría que nunca se desvanecerá, porque estará basada en la perfección y santidad de la obra de Dios.

En resumen, Isaías 65:18 nos ofrece una visión gloriosa del futuro en la cual el pueblo de Dios vivirá en gozo eterno, disfrutando de todo lo que Él ha creado, sin las limitaciones y sufrimientos de este mundo.