NO DECIDAS EN LO QUE VES O SIENTES

El dicho popular «no juzgues un libro por su portada» ilustra la falacia de basar las decisiones únicamente en apariencias.

Eva vio, deseó y actuó basándose en lo que parecía bueno a sus ojos, pero este error tuvo consecuencias eternas.

Esto enseña a no confiar solo en lo que vemos o sentimos, sino a obedecer la palabra de Dios aunque lo visible parezca tentador.

Nuestro juicio humano es limitado, pero Dios ve el panorama completo.

Recordemos que Su sabiduría es perfecta y Sus planes son más altos que los nuestros. No permitas que lo visible te desvíe del propósito eterno de Dios.

TEMA: Decisiones Basadas en lo que Ves: ¡Error!

Introducción:

Muchas veces tomamos decisiones influenciados por lo que vemos, lo que parece lógico o lo que sentimos en el momento. Sin embargo, la Biblia nos enseña que confiar solo en lo visible o aparente puede llevarnos a errores graves. Nuestro juicio humano es limitado, pero Dios ve el panorama completo.


Sustento Bíblico:

  1. Ejemplo de Lot (Génesis 13:10-13)
    • Lo que hizo Lot: Al separarse de Abraham, Lot escogió las llanuras del Jordán porque «vio que eran como el huerto del Señor». Parecía un lugar ideal, pero no consideró que estaba cerca de Sodoma, una ciudad llena de maldad.
    • Resultado: Lot terminó sufriendo las consecuencias de su decisión cuando Sodoma fue destruida.
    • Lección: No todo lo que parece atractivo es bueno para nosotros. Necesitamos buscar la guía de Dios.
  2. El Pueblo de Israel (Números 13:25-33)
    • Lo que hicieron los espías: Diez de los espías enviados a explorar la tierra prometida trajeron un reporte negativo basado en lo que vieron: ciudades fortificadas y gigantes.
    • Lo que hizo Josué y Caleb: Ellos confiaron en la promesa de Dios y no en lo que sus ojos veían.
    • Resultado: Aquellos que dudaron murieron en el desierto, mientras que Josué y Caleb heredaron la tierra.
    • Lección: Las decisiones basadas en el miedo o la apariencia pueden alejarnos de las bendiciones de Dios.
  3. Samuel y la elección de David (1 Samuel 16:6-13)
    • Lo que hizo Samuel: Al ver a Eliab, el hermano mayor de David, pensó que era el elegido por su apariencia.
    • Lo que dijo Dios: “El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero el Señor mira el corazón” (v. 7).
    • Resultado: Dios eligió a David, quien fue un hombre conforme a Su corazón.
    • Lección: No juzguemos por las apariencias; Dios tiene un propósito mayor.
  4. Pedro caminando sobre el agua (Mateo 14:28-31)
    • Lo que hizo Pedro: Caminó hacia Jesús confiando en Su palabra, pero al mirar las olas y el viento, dudó y comenzó a hundirse.
    • Resultado: Jesús lo rescató y le dijo: “Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?”
    • Lección: Cuando dejamos de mirar a Jesús y nos enfocamos en las circunstancias, nuestra fe tambalea.

Aplicaciones Prácticas:

  1. Busca la dirección de Dios en todo
    • Antes de tomar decisiones importantes, ora y pide sabiduría a Dios (Proverbios 3:5-6).
    • Pregúntate: ¿Esta decisión honra a Dios? ¿Me está guiando el Espíritu Santo o mis deseos personales?
  2. No te dejes llevar por las apariencias
    • En el trabajo, no elijas un camino solo por el salario o beneficios, sino por si cumple con la voluntad de Dios para tu vida.
    • En relaciones, no bases tus decisiones solo en la belleza exterior; busca el carácter y los valores cristianos.
  3. Recuerda que no ves el panorama completo
    • Al enfrentar problemas, confía en que Dios está obrando detrás de escena (2 Corintios 5:7).
    • Aprende a esperar en el tiempo perfecto de Dios, incluso cuando no entiendas Su plan.
  4. Escucha a los líderes y a la comunidad espiritual
    • Muchas veces, otros pueden ver cosas que tú no ves. Rodéate de personas piadosas que puedan aconsejarte (Proverbios 15:22).
  5. Confía en las promesas de Dios, no en tus temores
    • Si Dios te ha dado una promesa, no te dejes intimidar por las dificultades visibles. Avanza con fe como Josué y Caleb.

Conclusión:

Las decisiones basadas solo en lo que vemos pueden llevarnos a graves errores. Dios nos llama a confiar en Su dirección y a caminar por fe, no por vista. Recordemos que Su sabiduría es perfecta y Sus planes son más altos que los nuestros. No permitas que lo visible te desvíe del propósito eterno que Dios tiene para tu vida.

Decisiones Basadas en lo que Ves: Un Error con Sustento Bíblico y Aplicaciones Prácticas

El dicho popular «no juzgues un libro por su portada» encapsula perfectamente la falacia de basar nuestras decisiones únicamente en apariencias. A menudo, lo que vemos a primera vista puede ser engañoso y llevarnos a conclusiones erróneas. La Biblia, como guía espiritual y moral, ofrece numerosas enseñanzas que respaldan esta idea y nos advierten sobre los peligros de juzgar por las apariencias.

Sustento Bíblico

  • El corazón del hombre: La Biblia enfatiza repetidamente que el corazón del hombre es engañoso sobre todas las cosas, y perverso (Jeremías 17:9). Esto significa que nuestras motivaciones, intenciones y valores internos pueden ser muy diferentes de lo que proyectamos hacia el exterior.
  • La apariencia física: En 1 Samuel 16:7, Dios le dice a Samuel: «No mires a su apariencia, ni a lo alto de su estatura, porque yo lo he desechado; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová1 mira el corazón.» Este versículo nos recuerda que Dios valora el interior de una persona, no su exterior.
  • El juicio apresurado: En Mateo 7:1-5, Jesús advierte contra el juicio precipitado, diciendo: «No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís,2 se os medirá. ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?»
  • La parábola del buen samaritano: Esta conocida parábola (Lucas 10:25-37) ilustra cómo aquellos que parecían menos probables de ayudar (un samaritano) fueron los que demostraron mayor compasión y misericordia.

Aplicaciones Prácticas

En nuestra vida diaria, basar nuestras decisiones en las apariencias puede llevar a una serie de problemas:

  • Relaciones: Podemos perdernos de grandes amistades o oportunidades románticas si nos enfocamos únicamente en la apariencia física o en la primera impresión.
  • Juicios erróneos: Podemos juzgar a otros injustamente, etiquetándolos o estereotíándolos sin conocer realmente quiénes son.
  • Decisiones laborales: Podemos tomar decisiones equivocadas al contratar o ascender a empleados basándonos únicamente en su imagen profesional, sin considerar sus habilidades y aptitudes reales.

** ** Esta imagen representa la idea de que las personas pueden ocultar su verdadera identidad detrás de una fachada.

Para tomar mejores decisiones, es importante:

  • Buscar la información completa: No te conformes con las primeras impresiones. Investiga, haz preguntas y busca diferentes perspectivas.
  • Considerar las intenciones: Trata de entender las motivaciones de las personas detrás de sus acciones.
  • Ser empático: Ponte en el lugar de los demás y trata de comprender sus circunstancias.
  • Cultivar la paciencia: No te apresures a juzgar. Dale tiempo a las personas y a las situaciones para revelarse por completo.

** ** Esta imagen representa la importancia de equilibrar nuestras percepciones con la realidad.

En conclusión, basar nuestras decisiones en lo que vemos a primera vista es un error que puede tener consecuencias negativas en nuestras relaciones, nuestras decisiones y nuestra vida en general. Al seguir los principios bíblicos y al cultivar un enfoque más profundo y empático, podemos tomar decisiones más sabias y justas.

¿Te gustaría explorar algún aspecto de este tema en mayor profundidad? Por ejemplo, podemos analizar cómo los prejuicios influyen en nuestras decisiones o cómo podemos aplicar estos principios en situaciones específicas de nuestra vida.

El primer pecado fue como la nube de Elías: era pequeño al principio, pero oscureció todos los cielos. El pecado entró por un hombre, y la muerte pasó a todos. Por el Hombre (Cristo) vinieron también la resurrección y la vida (1 Co. 15:21, 22). Tenemos aquí la revelación de algunos principios radicales.

Hay:

I. Enseñanza satánica.

«No moriréis». La personalidad del diablo está claramente implicada. No dice: «No hay Dios», sino que sugiere falta de sinceridad en lo que Dios dice, o que si lo que dice es cierto, no es un Dios de misericordia. Su gran propósito es siempre desfigurar el designio de Dios para con el hombre. Engaños del diablo.

II. Razonamiento carnal (Gn. 3:6).

Ella vio, porque miró, y, juzgando por la apariencia, deseó, y cuando el deseo ya estaba alimentado, se convirtió en un acto deliberado: tomó. Luego, no satisfecha con tomarlo para sí misma, dio. El proceso puede haber sido algo como éste:

  • 1) Prestando atención al tentador.
  • 2) Olvidando las misericordias de Dios.
  • 3) Mirando a la cosa prohibida.
  • 4) Deseando que Dios no la hubiese vedado.
  • 5) Dudando la palabra de Dios.
  • 6) Creyendo la mentira de Satanás.
  • 7) cediendo al gusto.

III. Obra presuntuosa.

«Cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales » (Gn. 3:7). Sus ojos fueron abiertos. El pecado abre los ojos de los santos para ver su propia debilidad, mientras que ciega los ojos de los impíos.
Esta es una vana tentativa de cubrir el propio ser pecaminoso. «El que encubre sus pecados no prosperará» (Pr. 28:13). ¿Por qué no confesar y
recibir perdón? (1 Jn. 1:9).

IV. Ocultamiento culpable.

«Se escondieron» (Gn. 3:8). Escondidos entre los árboles del huerto, entre las mismas bendiciones que Dios les había dado.
Muchos todavía se esconden detrás de los dones de Dios mientras viven en pecado. La «voz de Jehová Dios» es siempre un terror a los malhechores. Es en vano que el hombre se oculte en un alejamiento de Dios. «¡Contigo me escondo!» El pecado siempre aparta de Dios.

V. Búsqueda divina.

«¿Dónde estás tú?» (Gn. 3:9). Éste es el llamado de la gracia. Dios es siempre el primer buscador. ¿Cuándo hubiera Adán buscado a Dios? Esta pregunta divina: 1) Revela una gran compasión; éste es el Buen Pastor que busca a la oveja perdida. 2) Despierta convicción, al llevar a un profundo escudriñamiento del corazón. 3) Demanda confesión; sométete, y dilo todo a Dios. 4) Sugiere juicio, «¿dónde estás tú?» No hay modo de escapar de Él.

VI. Excusa vana.

«La mujer que (tú) me diste… me dio» (Gn. 3:12). Su boca todavía no había sido tapada (Ro. 3:19). Dios justifica al creyente, no al jactancioso. Si los hombres ahora no echan la culpa del pecado a Dios, se acercan todo lo posible cuando culpan a las circunstancias. No hay excusa para dudar de Dios.

VII. Cubierta misericordiosa.

«Dios hizo… túnicas de pieles, y los vistió» (Gn. 3:21). Lo mejor que pueda hacer el hombre nunca cubrirá su desnudez a los ojos de Dios. Estas túnicas de pieles sugieren sacrificio. Es muy importante recordar que la expiación significa cubrir.
La cubierta de Adán era la de otro, sustitución. Era algo hecho y dado por Dios, la justicia de Dios, que es para todos los que creen, y sobre ellos.