LO QUE MÁS LE AGRADA A DIOS

Tanto en la Biblia como en la vida práctica, el principio clave de una ofrenda a Dios es que sea hecha con amor, dedicación, fe y un corazón dispuesto a dar lo mejor. No importa si la ofrenda es grande o pequeña, lo que importa es la intención y el esfuerzo detrás de ella.

La ofrenda que agrada a Dios no se mide por su valor material o su cantidad, sino por la actitud del corazón con la que se entrega y la relación del ofrendante con Dios.

Lo que más agrada a Dios es un corazón dispuesto, lleno de amor, fe, obediencia y gratitud. Al entregar nuestra ofrenda, debemos siempre preguntarnos: ¿Estoy dando a Dios lo mejor? ¿Lo hago con alegría y fe?

IDEAS GENERALES:

¿cómo preparar una ofrenda a DIOS?

Voy a suponer un ejemplo: una persona que no tiene trabajo, depende de la agricultura; pero elije a uno de sus pollitos, lo cuida le da de comer, lo vacuna, etc, etc… y lo lleva a a la congregación para apoyar con el almuerzo del día de la familia, lo dona para que coman los hermanos y ella misma pero en su relación con DIOS se lo ofrece a DIOS.

¿Habrán ejemplos como éste en la Biblia, donde se encuentran?

En la vida práctica en diciembre 2024, ¿se podrán enumerar algunos ejemplos prácticos?….

Ejemplos bíblicos de ofrendas preparadas con esfuerzo y dedicación:

La Biblia presenta varios ejemplos de personas que ofrecieron a Dios no solo bienes materiales, sino lo mejor de lo que tenían, con esfuerzo, sacrificio y dedicación. Aquí algunos destacados:

  1. La ofrenda de Abel(Génesis 4:3-4)
    • Historia: Abel ofreció lo mejor de su rebaño, las «primicias» y la «grosura» (lo mejor de lo mejor), en contraste con la ofrenda de Caín, que fue dada sin el mismo cuidado.
    • Lección: Abel preparó su ofrenda con dedicación y dio lo mejor de lo que tenía. Esto muestra que la actitud del corazón y el esfuerzo detrás de la ofrenda son esenciales.
  2. La viuda de Sarepta(1 Reyes 17:10-16)
    • Historia: Esta mujer, durante una gran sequía, tenía solo un poco de harina y aceite para alimentar a su hijo y a sí misma. Sin embargo, obedeció al profeta Elías y preparó primero para él un pan, confiando en la provisión de Dios.
    • Lección: La fe, la obediencia y el sacrificio fueron reconocidos por Dios, y Él multiplicó sus recursos.
  3. El niño que ofreció sus panes y peces(Juan 6:9-11)
    • Historia: Un niño ofreció su pequeño almuerzo de cinco panes y dos peces, y Jesús lo multiplicó para alimentar a miles.
    • Lección: Aunque el niño tenía poco, lo dio con disposición, y Dios lo usó para un propósito mayor.
  4. La viuda con sus dos blancas(Marcos 12:41-44)
    • Historia: Jesús observó a una viuda que dio dos monedas pequeñas en el templo, diciendo que ella había dado más que todos, pues entregó todo lo que tenía.
    • Lección: La ofrenda no es medida por su cantidad, sino por el corazón y el sacrificio detrás de ella.

Aplicaciones prácticas en diciembre de 2024:

En la vida cotidiana, especialmente en comunidades rurales o con limitaciones económicas, hay muchas maneras de ofrecer lo mejor a Dios. Algunos ejemplos:

  1. Preparar alimentos o productos locales:
    • Una persona podría sembrar frijoles, maíz u hortalizas con dedicación y donarlos para eventos especiales en la iglesia (como almuerzos, días festivos o para quienes tienen necesidad).
  2. Ofrecer tiempo y habilidades:
    • Una mujer podría tejer ropa o manteles para la iglesia, ofreciendo su habilidad como un acto de servicio a Dios.
  3. Cuidar un animal para una ocasión especial:
    • Similar al ejemplo del pollito, alguien podría criar un cerdo, cabra o incluso peces para donar a una actividad comunitaria o como ofrenda para el Señor.
  4. Compartir la cosecha:
    • En zonas agrícolas, los creyentes pueden separar la «primicia» de sus cosechas (los primeros frutos o lo mejor de ellas) para llevarlas al templo como un acto de adoración y agradecimiento.
  5. Ofrecer actos de servicio:
    • Si alguien no tiene bienes materiales, puede ofrendar su tiempo sirviendo en la limpieza de la iglesia, ayudando en actividades o enseñando a otros con su conocimiento.

Conclusión:

Tanto en la Biblia como en la vida práctica, el principio clave de una ofrenda a Dios es que sea hecha con amor, dedicación, fe y un corazón dispuesto a dar lo mejor. No importa si la ofrenda es grande o pequeña, lo que importa es la intención y el esfuerzo detrás de ella.

¿Te gustaría profundizar en algún ejemplo bíblico o práctico en particular? ¿O prefieres desarrollar un material basado en esto para tu contexto actual?

La ofrenda que agrada a Dios no se mide por su valor material o su cantidad, sino por la actitud del corazón con la que se entrega y la relación del ofrendante con Dios. A lo largo de la Biblia, encontramos principios claros que nos ayudan a entender qué características debe tener una ofrenda para ser agradable a Dios:


1. Una ofrenda de lo mejor (calidad y primicias)

Dios desea que le ofrezcamos lo mejor de lo que tenemos, no lo sobrante ni aquello que no nos cuesta. Esto refleja honra y reverencia hacia Él.

Ejemplo bíblico:

  • Abel y Caín (Génesis 4:3-5)
    Abel ofreció lo mejor de sus ovejas, mientras que Caín dio «algo» del fruto de la tierra. Dios se agradó de Abel porque su ofrenda era excelente y estaba acompañada de fe (Hebreos 11:4).
    Principio: Ofrecer a Dios lo mejor de nuestras vidas, talentos, tiempo y recursos, no algo que nos resulte fácil o sin esfuerzo.

2. Una ofrenda con un corazón limpio y obediente

El corazón y la vida del ofrendante son más importantes que la ofrenda misma. Dios no se agrada de ofrendas ofrecidas con hipocresía, pecado o sin obediencia a Su Palabra.

Ejemplo bíblico:

  • El pueblo de Israel (Isaías 1:11-20)
    Dios rechazó las ofrendas del pueblo porque estaban acompañadas de desobediencia y falta de justicia. Les dijo: «Lavad, limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos» (v. 16).
    Principio: Una vida en obediencia a Dios y rectitud es indispensable para que la ofrenda sea aceptable.

3. Una ofrenda dada con alegría y generosidad

Dios se agrada de quienes ofrendan con un corazón gozoso, no por obligación ni con pesar. Él valora más la actitud del dador que el monto de la ofrenda.

Ejemplo bíblico:

  • La viuda con sus dos blancas (Marcos 12:41-44)
    La viuda dio con fe todo lo que tenía, a pesar de ser una cantidad insignificante en comparación con los ricos. Jesús destacó su generosidad como un acto de verdadero sacrificio.
    Principio: Dios ama al dador alegre (2 Corintios 9:7). Nuestra ofrenda debe ser un acto de gozo, confianza y gratitud.

4. Una ofrenda de fe y confianza en la provisión de Dios

La ofrenda que agrada a Dios refleja fe en Su capacidad para suplir nuestras necesidades. No damos porque tenemos en abundancia, sino porque confiamos en que Él proveerá.

Ejemplo bíblico:

  • La viuda de Sarepta (1 Reyes 17:8-16)
    A pesar de tener solo un poco de harina y aceite, la viuda obedeció al profeta Elías y preparó un pan para él primero. Dios honró su fe, y su provisión no se agotó.
    Principio: Ofrecer con fe, creyendo que Dios cuidará de nosotros y multiplicará lo poco que tenemos.

5. Una ofrenda que beneficia a otros y glorifica a Dios

La ofrenda debe reflejar amor a Dios y al prójimo. Dios se agrada cuando nuestras ofrendas ayudan a suplir las necesidades de otros o contribuyen al avance de Su obra.

Ejemplo bíblico:

  • La iglesia de Macedonia (2 Corintios 8:1-5)
    A pesar de estar en profunda pobreza, los macedonios dieron generosamente para apoyar a otros creyentes, incluso más allá de sus posibilidades.
    Principio: La ofrenda debe estar orientada al servicio y al bien común, glorificando a Dios.

Resumen: Características de la ofrenda que agrada a Dios

  1. Es lo mejor: No las sobras, sino lo primero y lo más valioso.
  2. Proviene de un corazón limpio: Está acompañada de una vida en obediencia a Dios.
  3. Es alegre y voluntaria: No forzada ni con resentimiento.
  4. Es de fe y sacrificio: Refleja confianza en Dios, aun en tiempos difíciles.
  5. Es generosa y orientada al prójimo: Beneficia a otros y glorifica a Dios.

Ejemplos prácticos en diciembre 2024:

  1. Alguien sin trabajo pero con talento culinario puede preparar alimentos y donarlos para actividades en la iglesia.
  2. Un agricultor puede separar los primeros frutos de su cosecha y llevarlos al templo, simbolizando gratitud a Dios.
  3. Una persona sin recursos económicos puede dedicar tiempo a limpiar la iglesia, decorar, o ayudar en actividades evangelísticas.
  4. Una familia puede criar un animal con dedicación y ofrecerlo para una comida comunitaria, como en el ejemplo del pollito que mencionaste.
  5. Donaciones específicas para ayudar a una familia necesitada de la congregación, mostrando amor práctico.

Reflexión:

La ofrenda no se limita a recursos materiales. Lo que más agrada a Dios es un corazón dispuesto, lleno de amor, fe, obediencia y gratitud. Al entregar nuestra ofrenda, debemos siempre preguntarnos: ¿Estoy dando a Dios lo mejor? ¿Lo hago con alegría y fe?

Si deseas, podemos crear un bosquejo o enseñanza para desarrollar este tema en un estudio o sermón. ¿Qué enfoque prefieres?