EL 1, 2, 3… DE LA TENTACIÓN

El comportamiento descrito en Génesis 3:6, donde Eva observa el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal y lo encuentra «bueno para comer, agradable a los ojos y codiciable para alcanzar sabiduría», refleja un patrón de tentación y deseo que se repite en varias partes de la Biblia.

Así como Eva cayó, Jesús venció para mostrarnos el camino. La clave está en reconocer el patrón, depender de Dios y resistir con Su Palabra.

Este patrón no solo está presente en la caída de Eva, sino que aparece repetidamente en la Biblia, mostrando cómo el ser humano enfrenta pruebas similares a lo largo de la historia: tal como se describe en 1 Juan 2:16.

¿Porqué no sucede en mi vida lo que la Biblia promete? – VICTORIA ESPIRITUAL

  1. el patrón de la tentación 1 Juan 2:16
  2. el ayuno que a DIOS le agrada Isaías 58:1-12
  3. el descanso que DIOS consagró Isaías 58:13-14
  4. la Armadura de DIOS Gálatas 6:10-18

Bosquejo: El Patrón de la Tentación en la Biblia

Texto base: Génesis 3:6 / 1 Juan 2:16

I. El Origen del Patrón de Tentación (Génesis 3:6)

  • “Bueno para comer”Deseo de la carne
    • Satisfacción inmediata de necesidades físicas sin considerar la voluntad de Dios.
  • “Agradable a los ojos”Deseo de los ojos
    • Fascinación por lo que se ve, lo atractivo a la vista, que puede desviar del propósito divino.
  • “Codiciable para alcanzar sabiduría”Vanagloria de la vida
    • Orgullo y autosuficiencia, el deseo de ser más sin depender de Dios.

II. La Confirmación del Patrón en 1 Juan 2:16

  • «Porque todo lo que hay en el mundo: los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.»
  • El apóstol Juan identifica que este patrón no es solo un evento del pasado, sino un peligro constante para el creyente.

III. Ejemplos Bíblicos del Mismo Patrón

  1. El Pecado de Acán (Josué 7:21)
    • Deseo de la carne: «Vi entre los despojos un manto babilónico muy bueno»
    • Deseo de los ojos: «Doscientos siclos de plata y un lingote de oro»
    • Vanagloria de la vida: Lo codició y lo tomó, buscando beneficio personal desobedeciendo a Dios.
  2. La Tentación de David (2 Samuel 11:2-4)
    • Deseo de la carne: Vio a Betsabé, “una mujer muy hermosa”
    • Deseo de los ojos: Su mirada se convirtió en deseo.
    • Vanagloria de la vida: Como rey, abusó de su poder para obtener lo que quería.
  3. La Tentación de Jesús (Mateo 4:1-11)
    • Deseo de la carne: “Di que estas piedras se conviertan en pan”
    • Deseo de los ojos: Satanás le muestra los reinos del mundo y su gloria.
    • Vanagloria de la vida: “Si eres Hijo de Dios, lánzate abajo” para demostrar su poder.
    • Jesús vence cada tentación con la Palabra de Dios.

IV. Principios para Vencer la Tentación

  1. Vigilar el corazón y los pensamientos (Proverbios 4:23)
  2. Depender de la Palabra de Dios (Salmo 119:11; Mateo 4:4)
  3. Oración y dependencia del Espíritu Santo (Mateo 26:41; Gálatas 5:16)
  4. Recordar la identidad en Cristo y la eternidad (Colosenses 3:1-2)

Un influencer obsesionado con obtener más seguidores comienza a promocionar productos dañinos solo por el dinero. Se deja llevar por lo que parece “bueno” para su imagen y éxito rápido, sin pensar en las consecuencias para otros.

Lección: No todo lo que parece atractivo o placentero es correcto; la sabiduría verdadera viene de Dios, no de la aprobación del mundo.


Un empleado que encuentra una oportunidad para desviar fondos de su empresa sin que nadie lo note. La tentación de “nadie lo sabrá” lo lleva a tomar decisiones que arruinan su carrera y su familia.

Lección: Lo que se hace en secreto tiene consecuencias visibles. La codicia puede parecer un “pequeño” error, pero destruye la integridad y la confianza.


Un líder exitoso en una organización comienza una relación inapropiada, creyendo que su posición le da poder para controlar la situación. El abuso de poder y la falta de autocontrol terminan exponiéndolo públicamente.

Lección: El poder sin responsabilidad lleva al desastre. La pureza del corazón y la rendición a Dios son esenciales, sin importar cuán alto hayas llegado.


Un joven talentoso enfrenta la tentación de tomar atajos para el éxito, como hacer trampa en exámenes o aceptar ofertas dudosas para avanzar en su carrera. Sin embargo, elige la integridad, confiando en que su esfuerzo honesto dará frutos en el tiempo de Dios.

Lección: La verdadera victoria sobre la tentación viene al confiar en la Palabra de Dios, incluso cuando parece más difícil. La obediencia trae paz duradera.


Conclusión:

El patrón de tentación es universal, pero la victoria es posible en Cristo. Así como Eva cayó, Jesús venció para mostrarnos el camino. La clave está en reconocer el patrón, depender de Dios y resistir con Su Palabra.

Este comportamiento refleja un patrón universal de tentación que se manifiesta en tres áreas clave: los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida, tal como se describe en 1 Juan 2:16. Este patrón no solo está presente en la caída de Eva, sino que aparece repetidamente en la Biblia, mostrando cómo el ser humano enfrenta pruebas similares a lo largo de la historia.


1. Génesis 3:6 – El origen del patrón de tentación

«Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer (deseo de la carne), que era agradable a los ojos (deseo de los ojos), y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría (vanagloria de la vida); y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.»

  • Deseo de la carne: «bueno para comer», apelando a una necesidad física.
  • Deseo de los ojos: «agradable a los ojos», el atractivo visual que despierta deseo.
  • Vanagloria de la vida: «codiciable para alcanzar sabiduría», un anhelo de ser como Dios, de tener poder o estatus.

2. Mateo 4:1-11 – La tentación de Jesús

Cuando Satanás tienta a Jesús en el desierto, utiliza el mismo esquema:

  • Deseo de la carne: «Di que estas piedras se conviertan en pan» (Mateo 4:3). Apela al hambre física después de 40 días de ayuno.
  • Deseo de los ojos: «Le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos» (Mateo 4:8). El esplendor visual y la promesa de poder.
  • Vanagloria de la vida: «Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti» (Mateo 4:6). Tienta a Jesús a demostrar su divinidad de forma espectacular.

A diferencia de Eva, Jesús responde con la Palabra de Dios y vence la tentación.


3. El pecado de Acán (Josué 7:20-21)

«Vi entre los despojos un manto babilónico muy bueno (deseo de los ojos), y doscientos siclos de plata y un lingote de oro de peso de cincuenta siclos (deseo de la carne por riquezas), los cuales codicié y tomé (vanagloria de la vida); y he aquí que está escondido bajo tierra en medio de mi tienda.»

Acán ve, codicia y toma, repitiendo el mismo ciclo que Eva, lo que lleva a consecuencias graves para él y para Israel.


4. Aplicación Personal y Reflexión

Este patrón muestra que el corazón humano enfrenta las mismas pruebas desde el principio:

  • Lo que deseamos físicamente (placer, comodidad).
  • Lo que admiramos externamente (apariencia, posesiones).
  • Lo que anhelamos ser o demostrar (estatus, poder, reconocimiento).

Sin embargo, la diferencia radica en cómo respondemos. Eva cedió a la tentación, pero Jesús resistió porque:

  • Estaba lleno del Espíritu Santo.
  • Conocía y usaba la Palabra de Dios como su defensa.
  • Tenía su identidad firmemente arraigada en el Padre.