¿QUÉ TIENES A LA MANO?

¿Alguna vez Dios le ha pedido algo y usted le ha contestado: «yo no puedo, yo no sé leer bien, yo no tengo estudio»? Moisés también puso excusas. Tenía ochenta años, cuidaba ovejas ajenas y decía que no sabía hablar.

¿Y si Dios no le está pidiendo lo que usted no tiene, sino lo que ya está en su mano? La cuma, el comal, su voz, sus manos. Dios le preguntó a Moisés: «¿Qué tienes en tu mano?» Y con un simple palo de pastor hizo maravillas.

Venga hoy viernes, a las cinco y media de la tarde, al Estudio Bíblico de la Iglesia Bautista a Su Encuentro, en Arcatao. Vamos a ver que Dios no se equivoca al llamarlo. Venga y descubra qué tiene usted en su mano.

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  • Bosquejo
  • Presentacion

Exégesis de Éxodo 4 1 al 17

1. Dónde estamos en la historia

Éxodo 3 terminó con una promesa directa de Dios: «Y oirán tu voz» (Éxodo 3 18). Por eso la primera frase de Moisés en el capítulo 4 es tan seria. No responde a una duda abierta. Contradice algo que Dios acaba de decir.

Las cinco excusas de Moisés, en orden:

#CitaExcusaRespuesta de Dios
1Éxodo 3 11¿Quién soy yo?Yo estaré contigo
2Éxodo 3 13¿Cuál es su nombre?YO SOY EL QUE SOY
3Éxodo 4 1No me creeránTres señales
4Éxodo 4 10Soy tardo en el habla¿Quién dio la boca al hombre?
5Éxodo 4 13Envía a otroEnojo, y aun así le da a Aarón

Hay una progresión. Las primeras excusas son de inseguridad: «¿quién soy yo?». La última ya es rechazo: «que vaya otro». En ese punto Dios se enoja. Esa es la línea que el mensaje tiene que marcar.

2. Análisis versículo por versículo

Éxodo 4 1. «Ellos no me creerán»
La palabra hebrea es ‘aman (creer, confiar, de donde viene «amén»). Es la palabra clave de todo el pasaje. Aparece en Éxodo 4 1, 5, 8 (dos veces) y 9, y la historia la cierra en Éxodo 4 31: «y el pueblo creyó». Lo que Moisés pensó que no pasaría, pasó.

Éxodo 4 2 al 5. La vara

  • «¿Qué es eso que tienes en tu mano?» Era una vara (matteh) de pastor, la herramienta de un hombre que llevaba cuarenta años cuidando ovejas ajenas.
  • Se vuelve serpiente (nachash, la misma palabra de Génesis 3) y Moisés huye. El texto no esconde su miedo.
  • «Tómala por la cola.» Cualquier pastor sabe que a una culebra se le agarra por la cabeza. Dios le pide hacer lo que parece más peligroso. La señal fue también una prueba de obediencia.
  • Propósito declarado: «para que crean» (Éxodo 4 5). La señal sirve para la fe, no para el espectáculo.
  • Desde ahí deja de ser «la vara de Moisés» y se llama «la vara de Dios» (Éxodo 4 20). Lo que Dios toma deja de ser común.

Éxodo 4 6 y 7. La mano leprosa
La palabra tsara’at abarca varias enfermedades de la piel (Levítico 13). La señal muestra que Dios tiene poder para herir y para sanar en un instante. La mano es la del propio Moisés: antes de enfrentar al faraón, Dios le muestra su poder en su propio cuerpo.
Nota: la tradición judía (Rashi) ve aquí un castigo por hablar mal del pueblo («no me creerán»). Es interpretación rabínica, no está en el texto. Si se usa, se presenta como opinión.

Éxodo 4 8 y 9. El agua del Nilo
«Creerán a la voz de la postrera.» Las señales tienen voz: hablan. La tercera anticipa la primera plaga (Éxodo 7 17 al 21). Dios mostró en pequeño, en la mano de un pastor, lo que después haría en grande contra Egipto.

Éxodo 4 10. «Tardo en el habla y torpe de lengua»
En hebreo dice literalmente «pesado de boca y pesado de lengua» (kevad peh, kevad lashon). Hay tres lecturas:

  1. Impedimento físico (tartamudez). Es la tradición judía; la historia del niño Moisés y el carbón encendido es leyenda, no Biblia.
  2. Falta de práctica. Tenía 40 años de no hablar egipcio de corte, y quizá poco hebreo fluido. En Ezequiel 3 5 y 6, la misma expresión («de habla profunda y lengua difícil») describe a un pueblo de idioma extranjero.
  3. Excusa. Esteban dice que en Egipto fue «poderoso en sus palabras y obras» (Hechos 7 22).

Apego a la Biblia: fuera lo que fuera, Dios no lo negó y tampoco lo sanó. No le dijo «no es cierto, sí hablas bien». Le dijo «yo estaré con tu boca». La debilidad se quedó y la presencia de Dios se sumó.
Ironía final: el hombre «pesado de boca» predicó Deuteronomio, uno de los discursos más largos de la Biblia.

Éxodo 4 11. Versículo clave
«¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová?»

  • Dios se declara soberano sobre las capacidades y también sobre las limitaciones.
  • El paralelo es Juan 9 3: el ciego de nacimiento «para que las obras de Dios se manifiesten en él».
  • Cuidado pastoral: si en la congregación hay hermanos con sordera, mala vista o alguna discapacidad, el versículo no dice «Dios te castigó». Dice que tu condición no está fuera de Sus manos y que no te descalifica.

Éxodo 4 12. «Yo estaré con tu boca»
En hebreo, ‘ehyeh ‘im-pikha. Es el mismo ‘ehyeh de «YO SOY» (Éxodo 3 14) y de «yo estaré contigo» (Éxodo 3 12). El Dios que se llamó «YO SOY» ahora dice «YO ESTARÉ en tu boca». El nombre de Dios se vuelve promesa práctica.

Éxodo 4 13. «Envía por medio del que debes enviar»
Suena cortés y espiritual, pero significa «manda a cualquiera, menos a mí». Moisés incluso dice «¡Ay, Señor!» (Adonai). Era un rechazo con palabras piadosas.

Éxodo 4 14. «Jehová se enojó contra Moisés»
Es la primera vez que la Biblia dice que Dios se enojó con Moisés. Las preguntas no lo enojaron; el «envía a otro» sí. Aun en el enojo hay gracia, porque Dios le da a Aarón, que «ya viene a tu encuentro» y «se alegrará en su corazón». Dios ya tenía el apoyo en camino antes de que Moisés terminara de quejarse.
Observación del texto: el ayudante que Moisés recibió por no querer hablar fue el que después hizo el becerro de oro (Éxodo 32). Rechazar el plan de Dios tiene costos, aunque Dios nos acompañe.
Debate: ¿por qué dice «Aarón levita» si Moisés también lo era? Algunos lo leen como anticipo del sacerdocio de Aarón; otros, como «levita» en sentido de función. No hay consenso, y no afecta el mensaje.

Éxodo 4 15 y 16. Boca y profeta
«Tú le serás a él en lugar de Dios.» Éxodo 7 1 lo explica: «tu hermano Aarón será tu profeta». Aquí la Biblia define qué es un profeta: la boca de otro. Este es el trasfondo de Deuteronomio 18 18: «pondré mis palabras en su boca».

Éxodo 4 17. Cierre
«Tomarás en tu mano esta vara.» El pasaje empieza y termina con la vara en la mano (Éxodo 4 2 y 17). Moisés se va con lo mismo que tenía, pero ahora con la palabra de Dios encima.

3. Personajes principales

Moisés

  • Edad: 80 años (Éxodo 7 7; Hechos 7 23 y 30). Sus 120 años de vida se dividen en tres etapas de 40: palacio, desierto y liderazgo.
  • Oficio: pastor de las ovejas de su suegro Jetro (Éxodo 3 1). Ni siquiera eran suyas.
  • Familia: hijo de Amram y Jocabed (Éxodo 6 20), de la tribu de Leví. Casado con Séfora, con sus hijos Gersón (Éxodo 2 22) y Eliezer (Éxodo 18 4). Hermanos mayores: Miriam y Aarón.
  • Formación: educado «en toda la sabiduría de los egipcios» (Hechos 7 22).
  • Actuación ante Dios aquí: discute, teme y rechaza, pero finalmente obedece (Éxodo 4 18 al 20). Después la Biblia lo llama «muy manso» (Números 12 3) y lo pone en la galería de la fe (Hebreos 11 24 al 27).
  • Distinción útil: reconocer que uno no puede es humildad. Rechazar la provisión de Dios es incredulidad. Moisés cruzó esa línea en Éxodo 4 13.

Aarón

  • Edad: 83 años, tres más que Moisés (Éxodo 7 7).
  • Vida: se quedó en Egipto como esclavo mientras Moisés estaba en Madián.
  • Familia: casado con Elisabet, hija de Aminadab y hermana de Naasón, de la tribu de Judá (Éxodo 6 23). Por ella, la familia sacerdotal queda emparentada con la línea de David y de Cristo (Mateo 1 4). Hijos: Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar.
  • Logros: vocero de Moisés y primer sumo sacerdote.
  • Caídas: el becerro de oro (Éxodo 32) y la murmuración contra Moisés (Números 12).
  • Muerte: a los 123 años en el monte Hor (Números 33 38 y 39).
  • Detalle hermoso: sale al encuentro de su hermano menor, al que Dios eligió como líder, y se alegra (Éxodo 4 14 y 27). No hay envidia, por lo menos aquí.

4. Historia y arqueología

Línea de tiempo (fecha bíblica temprana, según 1 Reyes 6 1)

Año aproximado a. C.Hecho
1526Nace Moisés
1486Huye a Madián (40 años)
1446Zarza ardiente y regreso a Egipto (80 años)
1446Éxodo
1406Muerte de Moisés y entrada a Canaán
966Cuarto año de Salomón: 480 años después del éxodo
  • Debate: muchos académicos prefieren una fecha tardía (Ramsés II, hacia 1270 a. C.). Siguiendo la regla del proyecto, nos quedamos con la cronología que da la Biblia (1 Reyes 6 1; Jueces 11 26).
  • Con esa fecha, el faraón del éxodo sería probablemente Amenhotep II.

El uraeus. Era la cobra erguida en la frente del faraón, símbolo de la diosa Wadjet y del poder real. Un ejemplo fácil de mostrar en foto es la máscara de Tutankamón (hacia 1330 a. C.). Mirado con ese trasfondo, Dios convierte el símbolo del poder del faraón en algo que un pastor agarra por la cola. El texto no lo dice explícitamente; es trasfondo que ilumina la escena, y conviene presentarlo así.

El Nilo y Hapi. En Egipto casi no llueve; todo dependía de la crecida del Nilo. El historiador griego Heródoto llamó a Egipto «don del Nilo». Hapi era el dios de la inundación, y el «Himno al Nilo» lo alababa como dador de vida. Convertir esa agua en sangre era tocar el corazón de la economía y de la religión egipcia.

La palabra en Egipto. La literatura egipcia apreciaba mucho la elocuencia. Un relato famoso del Reino Medio, «El campesino elocuente», trata de un campesino que gana su caso hablando bien ante funcionarios. En ese mundo, presentarse ante el faraón «pesado de boca» era humanamente impensable.

Las varas. En pinturas egipcias, los funcionarios llevan bastones como señal de autoridad. Las pinturas de la tumba de Beni Hasan muestran semitas con sus varas. La vara de Moisés era la de un pastor común, no la de un funcionario, y Dios la convirtió en vara de autoridad.

Las enfermedades de la piel. El Papiro Ebers (hacia 1550 a. C.) recoge tratamientos egipcios para enfermedades de la piel. Nadie pensaba que una mano se curara en un instante.

Debate sobre Ipuwer. El papiro de las «Admoniciones de Ipuwer» dice «el río es sangre». Algunos lo ligan al éxodo; la mayoría de académicos lo fecha antes. No lo usaría como prueba, a lo sumo como curiosidad con advertencia.

5. Trazabilidad en toda la Biblia

«No me creerán» → la incredulidad

  • Éxodo 4 31: el pueblo creyó.
  • Éxodo 6 9: después no escucharon por la congoja.
  • Éxodo 14 31: creyeron a Jehová y a Moisés.
  • Números 14 11: «¿hasta cuándo no me creerán?»
  • Hebreos 3 19: no entraron por incredulidad.

El problema de fondo nunca fue la boca de Moisés, sino la fe del pueblo.

Dios usa al débil

  • Gedeón: «mi familia es pobre» (Jueces 6 15).
  • Saúl (1 Samuel 9 21).
  • Isaías: «labios inmundos», otra vez la boca (Isaías 6 5 al 7).
  • Jeremías: «no sé hablar, soy niño» (Jeremías 1 6 al 9).
  • Pedro y Juan, «sin letras y del vulgo» (Hechos 4 13).
  • Pablo (1 Corintios 2 1 al 5; 2 Corintios 12 9).
  • El principio general: 1 Corintios 1 26 al 29.

«Yo estaré con tu boca» → cumplimiento en Cristo y los discípulos

  • Deuteronomio 18 15 al 18: profeta como Moisés.
  • Mateo 10 19 y 20.
  • Lucas 21 15.
  • Efesios 6 19.

La vara

  • Éxodo 7 10 y Éxodo 14 16: abre el mar.
  • Éxodo 17 5 y 6: la peña.
  • Números 20 8 al 12: con la misma vara Moisés desobedece y pierde la entrada a Canaán. El instrumento de Dios no santifica al que lo usa con enojo.

La serpiente

  • Génesis 3.
  • Números 21 8 y 9.
  • Juan 3 14: Cristo levantado.

Moisés como mediador → Cristo, el mediador mayor

  • Hechos 3 22.
  • Hebreos 3 1 al 6.

6. Lo que podemos aprender de cada tradición

  • Reformados y calvinistas: Éxodo 4 11 es soberanía pura. Dios reparte dones y limitaciones, y nadie puede presumir ni descalificarse. La lección es humildad.
  • Pentecostales: esperan que Dios respalde con poder la palabra del débil (Marcos 16 20; Hechos 1 8). La lección es fe expectante: Dios sí actúa.
  • Bautista conservador: las señales de Moisés tenían un propósito concreto en la historia: confirmar al mensajero y su mensaje. Hoy tenemos la Palabra completa (Lucas 16 31). Lo que no cambia es la promesa de presencia: «yo estaré con tu boca».

Las tres coinciden en lo central. El que llama es el que capacita.

7. Principio afinado y aplicación

P5, propuesta de ajuste: «El llamado de Dios no depende de nuestra capacidad, sino de Su presencia.»

Aplicaciones de pueblo (sin suavizar):

  • «¿Qué tienes en tu mano?» La cuma, el comal, la canasta de venta, el celular. Dios no pidió una herramienta nueva; usó la vara de siempre.
  • «No sé leer bien, no puedo enseñar.» Dios no le quitó a Moisés su torpeza; le prometió estar en su boca. Aplica al hermano que nunca ha orado en voz alta en el culto o que nunca ha dado una palabra.
  • El papá o la mamá que dice «que en la iglesia le enseñen de Dios a mi hijo». Eso es «envía a otro», y el texto dice que eso enciende el enojo de Dios.
  • La verdad que golpea: «No estoy preparado» puede ser humildad honesta. «Que lo haga otro» es desobediencia vestida de piedad.

Preguntas antes de armar el bosquejo

  1. Título. ¿Te gusta alguno de estos o prefieres otra línea?
    • «¿Qué tienes en tu mano?»
    • «Yo estaré con tu boca»
    • «Envía a otro»
  2. Cierre del texto. ¿Leemos solo Éxodo 4 1 al 17, o añadimos al final Éxodo 4 29 al 31 («y el pueblo creyó») como broche, sin predicarlo? Así se cerraría el hilo de «no me creerán».
  3. Lo que sigue en el capítulo. Éxodo 4 18 al 31 incluye el incidente difícil de Séfora y la circuncisión (Éxodo 4 24 al 26). ¿Va como mensaje propio el próximo viernes o lo integramos al siguiente fragmento?
  4. Objeto visual. ¿Puedes llevar una vara o un palo de pastor el viernes? Para hermanos que leen con dificultad, ver la vara en tu mano y preguntar «¿qué tienes en tu mano?» vale más que una diapositiva.

Tus 20 ideas a la luz del texto

Indico cuáles se sostienen tal cual, cuáles conviene afinar y cuáles necesitan una corrección.

1. ¿Realmente Moisés cree desde el inicio?
Sí y no. Cree que es Dios quien le habla: se quita las sandalias y cubre su rostro (Éxodo 3 5 y 6). Lo que no cree es la palabra de Dios sobre el pueblo, porque Dios ya había dicho «oirán tu voz» (Éxodo 3 18).
Frase para el mensaje: «Moisés creía en Dios, pero no le creía a Dios.» Eso golpea al hermano de pueblo que no duda de que Dios existe, pero vive como si Dios no fuera a cumplir.

2. Moisés asumió que no le creerían
Correcto. «He aquí que ellos no me creerán» es una suposición, no un hecho; nadie le había dicho que no. Además, ya tenía una herida: a los 40 años intentó ayudar y su propio pueblo lo rechazó (Éxodo 2 14; Hechos 7 25). Probablemente hablaba desde ese recuerdo.
Aplicación: muchos no obedecen hoy por un rechazo de ayer.

3. Dios no se equivoca en tu llamado
Firme en el texto. Dios responde con preguntas que muestran que Él sabe lo que hace: «¿No soy yo Jehová?» (Éxodo 4 11). Se puede ligar con Romanos 11 29: el llamamiento de Dios es irrevocable.

4. Dios busca nuestra atención
Es verdad, pero eso pasa en la zarza (Éxodo 3 2 al 4), es decir, el viernes pasado. Lo recomiendo para la introducción, como repaso: «La semana pasada Dios llamó su atención; hoy veremos qué hizo Moisés con ese llamado.»

5. Dios usa lo que tienes a la mano
Exacto (Éxodo 4 2). Un ajuste en la frase «no depende de ti»: el poder no depende de ti, pero la obediencia sí. Moisés tuvo que tirar la vara y tuvo que agarrarla. Dios no lo hizo por él.

6. Buscaba pretextos e intentó huir
Bien visto, y el texto lo respalda tres veces:

  • Huyó de Egipto (Éxodo 2 15).
  • Huyó de la serpiente (Éxodo 4 3).
  • Intentó huir del llamado con «envía a otro» (Éxodo 4 13).

Huir era su costumbre. Dios no lo dejó huir esta vez.

7. Tomarla por la cola
Coincide con la exégesis. Un matiz importante: la vara no volvió a ser vara por el poder de la fe de Moisés, sino porque Dios actuó cuando Moisés obedeció. La fe no es una fuerza mágica; es confiar y obedecer. Esto conecta con lo que la iglesia ya escuchó en la serie de oración, «oración no es magia».

8. El Dios de la promesa (Abraham, Isaac y Jacob)
Está explícito en Éxodo 4 5, así que es una idea muy fuerte. Además, Dios le había prometido a Abraham que su descendencia saldría de la esclavitud con grandes riquezas (Génesis 15 13 y 14). Moisés estaba frente al cumplimiento de una promesa de 400 años.
Aplicación: la fe no es un salto a ciegas; descansa en lo que Dios ya cumplió antes.

9. La mano indica autoridad
Bien sustentado. En hebreo «mano» (yad) significa también poder; Dios habla de su «mano fuerte» (Éxodo 3 19 y 20). La mano entra al seno, al pecho, y sale enferma; vuelve a entrar y sale sana. El mensaje es que Dios controla la salud, la enfermedad y la vida.
Cuidado: decir que «el seno es el corazón corrompido» sería alegoría. Úsalo como ilustración, no como lo que el texto enseña.

10. Así como Moisés, también el pueblo necesitaba creer
Corrección: no es el pueblo egipcio, sino el pueblo de Israel. «Ellos» son los ancianos de Israel (Éxodo 3 16 al 18), y se cumple en Éxodo 4 30 y 31, cuando el pueblo creyó. Al faraón se le mostrarán señales después (Éxodo 7 10). La idea sigue siendo buena con el orden correcto: primero cree el mensajero, después el pueblo, y el faraón recibe su oportunidad.

11. El agua en sangre, indicio del futuro
Correcto: anticipa la primera plaga (Éxodo 7 17 al 21). Revela un principio de Dios: avisa antes de juzgar y da oportunidad (2 Pedro 3 9).

12. Dios conoce las debilidades; el instrumento solo obedece
Sólido. Dos ajustes:

  • «Yo estaré contigo» está en Éxodo 3 12. En Éxodo 4 12 dice «yo estaré con tu boca», más personal todavía: Dios entra exactamente a la debilidad.
  • Una joya del hebreo: «te enseñaré» viene de la misma raíz que Torá, la Ley. Dios no le prometió elocuencia; le prometió enseñarle lo que debía decir.

13. «Envía a otro» y Dios le dijo que no
Matiz: Dios no dice «no» con esas palabras. Hace algo más fuerte: no cambia el llamado y le añade a Aarón. Moisés sigue siendo el enviado y no se libra.

14. Dios se enojó porque Moisés no reconocía Su autoridad
Exacto, y hay un detalle poderoso. Moisés le dice «¡Ay, Señor!» (Adonai, amo, dueño) mientras le dice que no. Lo llama «dueño» y no le obedece. Eso es Lucas 6 46: «¿Por qué me llamáis Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?» Ahí la verdad golpea.

15. Cuando le dices que sí a Dios, caminas a Su manera
Correcto. Moisés regresa a Egipto con la vara, con Aarón y con el plan de Dios, no con el suyo (Éxodo 4 18 al 20). Se puede ligar con Proverbios 3 5 y 6 o con Isaías 55 8 y 9.

16. Nuestros razonamientos satisfacen nuestro orgullo
Muy fuerte, y el texto lo muestra con su estructura: las excusas de Moisés giran alrededor de «yo».

  • Moisés: «¿Quién soy yo?», «no me creerán», «no soy hombre de palabras».
  • Dios: «Yo estaré», «¿No soy yo Jehová?», «Yo te enseñaré».

La falsa humildad es orgullo al revés: sigue mirándose a sí misma en lugar de mirar a Dios.

17. Aun enojado, Dios pone a Aarón; está determinado a cumplir su plan
Correcto, y Aarón ya venía en camino (Éxodo 4 14). Conviene decirlo completo: Dios tuvo gracia, pero Moisés compartió su lugar, y ese ayudante después fabricó el becerro de oro (Éxodo 32). Dios cumple su plan, pero la desobediencia deja costos.

18. Elohim es juez; si Moisés se somete, tendrá autoridad
El principio es correcto: quien está bajo autoridad tiene autoridad. Es lo que entendió el centurión (Mateo 8 9).
Cuidado con el dato: Elohim es el nombre general de Dios, que habla de su grandeza y poder. En algunos pasajes la palabra se aplica a jueces (Éxodo 21 6), y hay debate sobre esos textos. En nuestro pasaje aparece en Éxodo 4 16: «tú le serás a él en lugar de Dios». Mejor decir que Moisés representaría la autoridad de Dios porque primero se sometió a ella.

19. Con la vara, lo que tienes a tu alcance, Dios hará señales
Exacto, y es el versículo de cierre (Éxodo 4 17). El pasaje empieza y termina con la vara.

20. Moisés y el faraón comenzaron dudando; Moisés creyó y el faraón no
Es la mejor idea de la lista, y el texto la respalda palabra por palabra:

  • Moisés: «¿Quién soy yo?» (Éxodo 3 11)
  • Faraón: «¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz?» (Éxodo 5 2)

Moisés dudaba de sí mismo; el faraón dudaba de Dios. Moisés terminó obedeciendo y el faraón endureció su corazón. Tener dudas no te pierde; lo que te pierde es lo que haces con ellas.

Conclusiones

Tus ideas se agrupan en tres movimientos, y la idea 20 funciona como cierre:

  1. La duda que se disfraza de humildad (ideas 1, 2, 6 y 16). Moisés cree en Dios, pero no le cree a Dios. Supone, se excusa y huye.
  2. El Dios que responde con poder y presencia (ideas 3, 5, 7, 8, 9, 10, 11, 12 y 19). Usa la vara que ya tenía, pide obediencia ilógica, recuerda sus promesas cumplidas y promete estar en su boca.
  3. La línea que no se cruza (ideas 13, 14, 15, 17 y 18). «No puedo» se puede llevar a Dios; «que vaya otro», no. Llamarlo Señor y no obedecerle enciende su enojo.
  4. Cierre (idea 20). Dos hombres dudaron: uno preguntó «¿quién soy yo?» y obedeció; el otro preguntó «¿quién es Jehová?» y se perdió. ¿Cuál pregunta estás haciendo tú?

La idea 4 va en la introducción, como repaso de la zarza.

Idea central propuesta

Dios no se equivoca al llamarte: Él pone el poder, tú pones la obediencia.

¿Qué tienes en tu mano?

6 nov 2026 · @Rene

Versículos del mensaje

Texto base completo y versículos de apoyo, en Reina-Valera 1960, en el orden en que se usan.

CitaTexto (RVR 1960)
Éxodo 4 1Entonces Moisés respondió diciendo: He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz; porque dirán: No te ha aparecido Jehová.
Éxodo 4 2 al 5Y Jehová dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara. Él le dijo: Échala en tierra. Y él la echó en tierra, y se hizo una culebra; y Moisés huía de ella. Entonces dijo Jehová a Moisés: Extiende tu mano, y tómala por la cola. Y él extendió su mano, y la tomó, y se volvió vara en su mano. Por esto creerán que se te ha aparecido Jehová, el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob.
Éxodo 4 6 y 7Le dijo además Jehová: Mete ahora tu mano en tu seno. Y él metió la mano en su seno; y cuando la sacó, he aquí que su mano estaba leprosa como la nieve. Y dijo: Vuelve a meter tu mano en tu seno. Y él volvió a meter su mano en su seno; y al sacarla de nuevo del seno, he aquí que se había vuelto como la otra carne.
Éxodo 4 8 y 9Si aconteciere que no te creyeren ni obedecieren a la voz de la primera señal, creerán a la voz de la postrera. Y si aún no creyeren a estas dos señales, ni oyeren tu voz, tomarás de las aguas del río y las derramarás en tierra; y se cambiarán aquellas aguas que tomarás del río y se harán sangre en la tierra.
Éxodo 4 10Entonces dijo Moisés a Jehová: ¡Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua.
Éxodo 4 11 y 12Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová? Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar.
Éxodo 4 13 y 14Y él dijo: ¡Ay, Señor! envía, te ruego, por medio del que debes enviar. Entonces Jehová se enojó contra Moisés, y dijo: ¿No conozco yo a tu hermano Aarón, levita, y que él habla bien? Y he aquí que él saldrá a recibirte, y al verte se alegrará en su corazón.
Éxodo 4 15 al 17Tú hablarás a él, y pondrás en su boca las palabras, y yo estaré con tu boca y con la suya, y os enseñaré lo que hayáis de hacer. Y él hablará por ti al pueblo; él te será a ti en lugar de boca, y tú serás para él en lugar de Dios. Y tomarás en tu mano esta vara, con la cual harás las señales.
Éxodo 3 18Y oirán tu voz; e irás tú, y los ancianos de Israel, al rey de Egipto, y le diréis: Jehová el Dios de los hebreos nos ha encontrado; por tanto, nosotros iremos ahora camino de tres días por el desierto, y ofreceremos sacrificios a Jehová nuestro Dios.
Génesis 15 13 y 14Entonces Jehová dijo a Abram: Ten por cierto que tu descendencia morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será oprimida cuatrocientos años. Mas también a la nación a la cual servirán, juzgaré yo; y después de esto saldrán con gran riqueza.
Lucas 6 46¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?
Éxodo 3 11Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?
Éxodo 5 2Y Faraón respondió: ¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel.
Éxodo 4 31Y el pueblo creyó; y oyendo que Jehová había visitado a los hijos de Israel, y que había visto su aflicción, se inclinaron y adoraron.

Datos del mensaje

ElementoContenido
SerieÉxodo, Estudio Bíblico de los viernes (5:30 a 7:00 p. m.)
FechaViernes 6 de noviembre de 2026
Texto baseÉxodo 4 1 al 17
PrincipioP5. El llamado de Dios no depende de nuestra capacidad, sino de Su presencia.
Idea centralDios no se equivoca al llamarte: Él pone el poder, tú pones la obediencia.
Versículo claveÉxodo 4 11
Objeto visualUna vara o palo de pastor en la mano del predicador

Introducción

Lectura del texto base completo: Éxodo 4 1 al 17, justo después de anunciar el título.

  1. Repaso: Dios busca nuestra atención. El viernes pasado vimos la zarza que ardía y no se consumía (Éxodo 3). Dios llamó la atención de Moisés, le dijo su nombre y le prometió: «oirán tu voz» (Éxodo 3 18).
  2. El hombre. Moisés tiene 80 años. Lleva 40 años cuidando ovejas que ni siquiera son suyas, sino de su suegro Jetro. Hace 40 años huyó de Egipto, rechazado por su propio pueblo.
  3. La pregunta de hoy. Dios ya le habló. ¿Qué hizo Moisés con ese llamado? Lo mismo que hacemos muchos: buscar excusas.
  4. Transición: levantar la vara y preguntar a la congregación: «¿Qué tengo en mi mano?» Dejar que respondan. Hoy Dios nos hace esa misma pregunta.

I. La duda que se disfraza de humildad (Éxodo 4 1 y 10)

Frase clave: Moisés creía en Dios, pero no le creía a Dios.

  1. Moisés supuso lo peor (Éxodo 4 1). Dios había dicho «oirán tu voz» (Éxodo 3 18). Moisés responde «no me creerán». Nadie le había dicho que no; lo dio por hecho.
    • Probablemente hablaba desde una herida: a los 40 años su propio pueblo lo rechazó (Éxodo 2 14).
    • La palabra clave del pasaje es «creer» (en hebreo ‘aman, de donde viene «amén»). Aparece cinco veces en los versículos 1 al 9.
    • Aplicación: el que no vuelve a la iglesia porque «ahí me criticaron una vez»; el que no ora por su hijo porque «ese ya no cambia». Muchos no obedecen hoy por un rechazo de ayer.
  2. Huir era su costumbre. Huyó de Egipto (Éxodo 2 15), huyó de la serpiente (Éxodo 4 3) y ahora busca cómo huir del llamado.
  3. La falsa humildad es orgullo al revés (Éxodo 4 10). «Soy tardo en el habla y torpe de lengua» suena humilde, pero mire de quién habla Moisés: «¿quién soy yo?», «no me creerán», «no soy hombre de palabras». Todo gira alrededor de él.
    • Dios contesta mirando hacia Él: «Yo estaré», «¿No soy yo Jehová?», «Yo te enseñaré».
    • Esteban dice que en Egipto Moisés era «poderoso en sus palabras y obras» (Hechos 7 22). Fuera lo que fuera su problema, Dios no lo negó ni lo sanó: le prometió estar en su boca.
    • Aplicación: «Yo no sé leer bien», «yo no sé orar bonito», «yo no tengo estudio». Esas frases parecen humildad, pero siguen mirándose a uno mismo.

Transición: Moisés puso excusas. Ahora veamos cómo le respondió Dios.

II. El Dios que responde con poder y presencia (Éxodo 4 2 al 12 y 17)

Frase clave: Dios no te pide lo que no tienes; usa lo que ya está en tu mano.

  1. La vara: Dios usa lo que tienes (Éxodo 4 2 al 5). «¿Qué es eso que tienes en tu mano?» Era la vara común de un pastor. Desde ese día la Biblia la llama «la vara de Dios» (Éxodo 4 20).
    • Tómala por la cola. Todo el que ha matado una culebra en la milpa sabe que se agarra por la cabeza. Dios le pidió algo que no tenía lógica. Moisés obedeció y Dios actuó.
    • Cuidado: la vara no volvió a ser vara por el poder de la fe de Moisés, sino porque Dios actuó cuando él obedeció. La fe no es magia; es confiar y obedecer.
    • Trasfondo: el faraón llevaba en su corona una cobra erguida (el uraeus), símbolo de su poder. Lo que Egipto adoraba como poder, un pastor lo agarró por la cola.
    • Aplicación: la cuma, el comal, la canasta de venta, el celular. ¿Qué tienes en tu mano que Dios podría usar si se lo entregas?
  2. El Dios de la promesa (Éxodo 4 5). «El Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob.» Cuatrocientos años antes, Dios le prometió a Abraham que su pueblo saldría de la esclavitud con gran riqueza (Génesis 15 13 y 14). La fe no es un salto a ciegas: descansa en lo que Dios ya cumplió.
  3. La mano: Dios controla la vida (Éxodo 4 6 y 7). En hebreo «mano» también significa poder. En un instante la mano sale leprosa y en otro instante sale sana. Antes de enfrentar al faraón, Moisés aprende en su propio cuerpo que Dios manda sobre la salud y la enfermedad.
  4. El agua: Dios avisa antes de juzgar (Éxodo 4 8 y 9). Egipto vivía del Nilo; casi no llueve allá, y adoraban a Hapi, el dios de la crecida. El agua hecha sangre anuncia la primera plaga (Éxodo 7 17 al 21). Dios da señal tras señal porque es paciente (2 Pedro 3 9).
    • Primero tenía que creer el mensajero, después el pueblo de Israel (Éxodo 4 30 y 31), y después el faraón tendría su oportunidad (Éxodo 7 10).
  5. La boca: Dios conoce tu debilidad (Éxodo 4 11 y 12). «¿Quién dio la boca al hombre?» Dios no se equivoca al llamarte; Él sabía cómo hablaba Moisés antes de llamarlo.
    • «Yo estaré con tu boca» repite el nombre de la zarza, YO SOY (Éxodo 3 14). El Dios que se llama «YO SOY» dice ahora «YO ESTARÉ en tu boca».
    • «Te enseñaré» viene de la misma raíz que Torá, la Ley. Dios no le prometió hablar bonito; le prometió enseñarle qué decir.
    • Cuidado pastoral: el hermano sordo, ciego o con alguna limitación no está castigado ni descalificado. Su condición no está fuera de las manos de Dios (Juan 9 3).

Transición: después de tanta paciencia, Moisés dice algo que enoja a Dios.

III. La línea que no se cruza (Éxodo 4 13 al 16)

Frase clave: «No puedo» se lo puedes llevar a Dios; «que vaya otro», no.

  1. «Envía a otro» (Éxodo 4 13). Suena cortés, pero quiere decir «manda a cualquiera, menos a mí». Ya no es inseguridad; es rechazo.
  2. Lo llama Señor y no le obedece. Moisés dice «¡Ay, Señor!» (Adonai, que significa amo, dueño). Le dice «dueño» y en la misma frase le dice que no. Jesús lo preguntó así: «¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?» (Lucas 6 46).
    • Aplicación (la verdad que golpea): el papá que dice «que en la iglesia le enseñen de Dios a mi hijo»; el hermano que dice «que ore otro, que lea otro, que visite otro». Eso es «envía a otro». Cantamos «Señor», pero no obedecemos.
  3. Dios se enojó (Éxodo 4 14). Es la primera vez que la Biblia dice que Dios se enojó con Moisés. Las preguntas no lo enojaron; el «no» sí. Moisés no quería reconocer la autoridad de Dios sobre su vida.
  4. Dios no cambió el llamado, añadió ayuda (Éxodo 4 14 al 16). Aarón ya venía en camino y se alegraría al verlo. Dios está decidido a cumplir su plan (Romanos 11 29).
    • Bajo autoridad, con autoridad: «tú serás para él en lugar de Dios» (Éxodo 4 16). Moisés tendría el respaldo de Dios porque primero se sometería a Dios (Mateo 8 9).
    • Pero la desobediencia deja costos: Moisés compartió su lugar, y ese mismo ayudante después hizo el becerro de oro (Éxodo 32). Dios cumple su plan, pero el que dice «no» pierde algo.
  5. Decirle que sí es caminar a su manera (Éxodo 4 17 al 20). Moisés regresa a Egipto con la vara, con Aarón y con el plan de Dios, no con el suyo (Proverbios 3 5 y 6).

Cierre: ¿Quién soy yo, o quién es Jehová?

  1. Dos hombres que dudaron.
    • Moisés preguntó: «¿Quién soy yo?» (Éxodo 3 11). Dudaba de sí mismo.
    • El faraón preguntó: «¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz?» (Éxodo 5 2). Dudaba de Dios.
  2. Dos finales. Moisés terminó obedeciendo, y el pueblo creyó (Éxodo 4 31). El faraón endureció su corazón y se perdió.
  3. El principio. Tener dudas no te pierde; lo que te pierde es lo que haces con ellas. Dios no se equivoca al llamarte: Él pone el poder, tú pones la obediencia.
  4. Llamado final (con la vara en alto): «¿Qué tienes en tu mano?» Esta semana, entrégale a Dios eso que tienes: tu voz para orar en tu casa, tus manos para servir, tu tiempo para visitar a alguien. No digas «que lo haga otro».
  5. Tarea para la semana: cada mañana decir «Señor, aquí está lo que tengo en mi mano; úsalo hoy».
  6. Oración final.
ElementoContenido
SerieÉxodo, Estudio Bíblico de los viernes (5:30 a 7:00 p. m.)
FechaViernes 6 de noviembre de 2026
Texto baseÉxodo 4 1 al 17
PrincipioP5. El llamado de Dios no depende de nuestra capacidad, sino de Su presencia.
Idea centralDios no se equivoca al llamarte: Él pone el poder, tú pones la obediencia.
Versículo claveÉxodo 4 11
Objeto visualUna vara o palo de pastor en la mano del predicador

Lectura del texto base completo: Éxodo 4 1 al 17, justo después de anunciar el título.

  1. Repaso: Dios busca nuestra atención. El viernes pasado vimos la zarza que ardía y no se consumía (Éxodo 3). Dios llamó la atención de Moisés, le dijo su nombre y le prometió: «oirán tu voz» (Éxodo 3 18).
  2. El hombre. Moisés tiene 80 años. Lleva 40 años cuidando ovejas que ni siquiera son suyas, sino de su suegro Jetro. Hace 40 años huyó de Egipto, rechazado por su propio pueblo.
  3. La pregunta de hoy. Dios ya le habló. ¿Qué hizo Moisés con ese llamado? Lo mismo que hacemos muchos: buscar excusas.
  4. Transición: levantar la vara y preguntar a la congregación: «¿Qué tengo en mi mano?» Dejar que respondan. Hoy Dios nos hace esa misma pregunta.

Frase clave: Moisés creía en Dios, pero no le creía a Dios.

  1. Moisés supuso lo peor (Éxodo 4 1). Dios había dicho «oirán tu voz» (Éxodo 3 18). Moisés responde «no me creerán». Nadie le había dicho que no; lo dio por hecho.
    • Probablemente hablaba desde una herida: a los 40 años su propio pueblo lo rechazó (Éxodo 2 14).
    • La palabra clave del pasaje es «creer» (en hebreo ‘aman, de donde viene «amén»). Aparece cinco veces en los versículos 1 al 9.
    • Aplicación: el que no vuelve a la iglesia porque «ahí me criticaron una vez»; el que no ora por su hijo porque «ese ya no cambia». Muchos no obedecen hoy por un rechazo de ayer.
  2. Huir era su costumbre. Huyó de Egipto (Éxodo 2 15), huyó de la serpiente (Éxodo 4 3) y ahora busca cómo huir del llamado.
  3. La falsa humildad es orgullo al revés (Éxodo 4 10). «Soy tardo en el habla y torpe de lengua» suena humilde, pero mire de quién habla Moisés: «¿quién soy yo?», «no me creerán», «no soy hombre de palabras». Todo gira alrededor de él.
    • Dios contesta mirando hacia Él: «Yo estaré», «¿No soy yo Jehová?», «Yo te enseñaré».
    • Esteban dice que en Egipto Moisés era «poderoso en sus palabras y obras» (Hechos 7 22). Fuera lo que fuera su problema, Dios no lo negó ni lo sanó: le prometió estar en su boca.
    • Aplicación: «Yo no sé leer bien», «yo no sé orar bonito», «yo no tengo estudio». Esas frases parecen humildad, pero siguen mirándose a uno mismo.

Transición: Moisés puso excusas. Ahora veamos cómo le respondió Dios.

Frase clave: Dios no te pide lo que no tienes; usa lo que ya está en tu mano.

  1. La vara: Dios usa lo que tienes (Éxodo 4 2 al 5). «¿Qué es eso que tienes en tu mano?» Era la vara común de un pastor. Desde ese día la Biblia la llama «la vara de Dios» (Éxodo 4 20).
    • Tómala por la cola. Todo el que ha matado una culebra en la milpa sabe que se agarra por la cabeza. Dios le pidió algo que no tenía lógica. Moisés obedeció y Dios actuó.
    • Cuidado: la vara no volvió a ser vara por el poder de la fe de Moisés, sino porque Dios actuó cuando él obedeció. La fe no es magia; es confiar y obedecer.
    • Trasfondo: el faraón llevaba en su corona una cobra erguida (el uraeus), símbolo de su poder. Lo que Egipto adoraba como poder, un pastor lo agarró por la cola.
    • Aplicación: la cuma, el comal, la canasta de venta, el celular. ¿Qué tienes en tu mano que Dios podría usar si se lo entregas?
  2. El Dios de la promesa (Éxodo 4 5). «El Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob.» Cuatrocientos años antes, Dios le prometió a Abraham que su pueblo saldría de la esclavitud con gran riqueza (Génesis 15 13 y 14). La fe no es un salto a ciegas: descansa en lo que Dios ya cumplió.
  3. La mano: Dios controla la vida (Éxodo 4 6 y 7). En hebreo «mano» también significa poder. En un instante la mano sale leprosa y en otro instante sale sana. Antes de enfrentar al faraón, Moisés aprende en su propio cuerpo que Dios manda sobre la salud y la enfermedad.
  4. El agua: Dios avisa antes de juzgar (Éxodo 4 8 y 9). Egipto vivía del Nilo; casi no llueve allá, y adoraban a Hapi, el dios de la crecida. El agua hecha sangre anuncia la primera plaga (Éxodo 7 17 al 21). Dios da señal tras señal porque es paciente (2 Pedro 3 9).
    • Primero tenía que creer el mensajero, después el pueblo de Israel (Éxodo 4 30 y 31), y después el faraón tendría su oportunidad (Éxodo 7 10).
  5. La boca: Dios conoce tu debilidad (Éxodo 4 11 y 12). «¿Quién dio la boca al hombre?» Dios no se equivoca al llamarte; Él sabía cómo hablaba Moisés antes de llamarlo.
    • «Yo estaré con tu boca» repite el nombre de la zarza, YO SOY (Éxodo 3 14). El Dios que se llama «YO SOY» dice ahora «YO ESTARÉ en tu boca».
    • «Te enseñaré» viene de la misma raíz que Torá, la Ley. Dios no le prometió hablar bonito; le prometió enseñarle qué decir.
    • Cuidado pastoral: el hermano sordo, ciego o con alguna limitación no está castigado ni descalificado. Su condición no está fuera de las manos de Dios (Juan 9 3).

Transición: después de tanta paciencia, Moisés dice algo que enoja a Dios.

Frase clave: «No puedo» se lo puedes llevar a Dios; «que vaya otro», no.

  1. «Envía a otro» (Éxodo 4 13). Suena cortés, pero quiere decir «manda a cualquiera, menos a mí». Ya no es inseguridad; es rechazo.
  2. Lo llama Señor y no le obedece. Moisés dice «¡Ay, Señor!» (Adonai, que significa amo, dueño). Le dice «dueño» y en la misma frase le dice que no. Jesús lo preguntó así: «¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?» (Lucas 6 46).
    • Aplicación (la verdad que golpea): el papá que dice «que en la iglesia le enseñen de Dios a mi hijo»; el hermano que dice «que ore otro, que lea otro, que visite otro». Eso es «envía a otro». Cantamos «Señor», pero no obedecemos.
  3. Dios se enojó (Éxodo 4 14). Es la primera vez que la Biblia dice que Dios se enojó con Moisés. Las preguntas no lo enojaron; el «no» sí. Moisés no quería reconocer la autoridad de Dios sobre su vida.
  4. Dios no cambió el llamado, añadió ayuda (Éxodo 4 14 al 16). Aarón ya venía en camino y se alegraría al verlo. Dios está decidido a cumplir su plan (Romanos 11 29).
    • Bajo autoridad, con autoridad: «tú serás para él en lugar de Dios» (Éxodo 4 16). Moisés tendría el respaldo de Dios porque primero se sometería a Dios (Mateo 8 9).
    • Pero la desobediencia deja costos: Moisés compartió su lugar, y ese mismo ayudante después hizo el becerro de oro (Éxodo 32). Dios cumple su plan, pero el que dice «no» pierde algo.
  5. Decirle que sí es caminar a su manera (Éxodo 4 17 al 20). Moisés regresa a Egipto con la vara, con Aarón y con el plan de Dios, no con el suyo (Proverbios 3 5 y 6).
  1. Dos hombres que dudaron.
    • Moisés preguntó: «¿Quién soy yo?» (Éxodo 3 11). Dudaba de sí mismo.
    • El faraón preguntó: «¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz?» (Éxodo 5 2). Dudaba de Dios.
  2. Dos finales. Moisés terminó obedeciendo, y el pueblo creyó (Éxodo 4 31). El faraón endureció su corazón y se perdió.
  3. El principio. Tener dudas no te pierde; lo que te pierde es lo que haces con ellas. Dios no se equivoca al llamarte: Él pone el poder, tú pones la obediencia.
  4. Llamado final (con la vara en alto): «¿Qué tienes en tu mano?» Esta semana, entrégale a Dios eso que tienes: tu voz para orar en tu casa, tus manos para servir, tu tiempo para visitar a alguien. No digas «que lo haga otro».
  5. Tarea para la semana: cada mañana decir «Señor, aquí está lo que tengo en mi mano; úsalo hoy».
  6. Oración final.

CitaTexto (RVR 1960)
Éxodo 4 1Entonces Moisés respondió diciendo: He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz; porque dirán: No te ha aparecido Jehová.
Éxodo 4 2 al 5Y Jehová dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara. Él le dijo: Échala en tierra. Y él la echó en tierra, y se hizo una culebra; y Moisés huía de ella. Entonces dijo Jehová a Moisés: Extiende tu mano, y tómala por la cola. Y él extendió su mano, y la tomó, y se volvió vara en su mano. Por esto creerán que se te ha aparecido Jehová, el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob.
Éxodo 4 6 y 7Le dijo además Jehová: Mete ahora tu mano en tu seno. Y él metió la mano en su seno; y cuando la sacó, he aquí que su mano estaba leprosa como la nieve. Y dijo: Vuelve a meter tu mano en tu seno. Y él volvió a meter su mano en su seno; y al sacarla de nuevo del seno, he aquí que se había vuelto como la otra carne.
Éxodo 4 8 y 9Si aconteciere que no te creyeren ni obedecieren a la voz de la primera señal, creerán a la voz de la postrera. Y si aún no creyeren a estas dos señales, ni oyeren tu voz, tomarás de las aguas del río y las derramarás en tierra; y se cambiarán aquellas aguas que tomarás del río y se harán sangre en la tierra.
Éxodo 4 10Entonces dijo Moisés a Jehová: ¡Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua.
Éxodo 4 11 y 12Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová? Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar.
Éxodo 4 13 y 14Y él dijo: ¡Ay, Señor! envía, te ruego, por medio del que debes enviar. Entonces Jehová se enojó contra Moisés, y dijo: ¿No conozco yo a tu hermano Aarón, levita, y que él habla bien? Y he aquí que él saldrá a recibirte, y al verte se alegrará en su corazón.
Éxodo 4 15 al 17Tú hablarás a él, y pondrás en su boca las palabras, y yo estaré con tu boca y con la suya, y os enseñaré lo que hayáis de hacer. Y él hablará por ti al pueblo; él te será a ti en lugar de boca, y tú serás para él en lugar de Dios. Y tomarás en tu mano esta vara, con la cual harás las señales.
Éxodo 3 18Y oirán tu voz; e irás tú, y los ancianos de Israel, al rey de Egipto, y le diréis: Jehová el Dios de los hebreos nos ha encontrado; por tanto, nosotros iremos ahora camino de tres días por el desierto, y ofreceremos sacrificios a Jehová nuestro Dios.
Génesis 15 13 y 14Entonces Jehová dijo a Abram: Ten por cierto que tu descendencia morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será oprimida cuatrocientos años. Mas también a la nación a la cual servirán, juzgaré yo; y después de esto saldrán con gran riqueza.
Lucas 6 46¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?
Éxodo 3 11Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?
Éxodo 5 2Y Faraón respondió: ¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel.
Éxodo 4 31Y el pueblo creyó; y oyendo que Jehová había visitado a los hijos de Israel, y que había visto su aflicción, se inclinaron y adoraron.

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