Dios nos dio la vida con todo incluido: tiempo, inteligencia, un cuerpo, familia, capacidades y oportunidades. Nada de eso llegó por casualidad; todo fue confiado como herramientas para la vida. La Biblia dice: ‘Fructificad y multiplicaos’, pero también nos advierte: ¿de qué sirve ganar todo el mundo si perdemos el alma? La verdadera bendición no es solo material, es espiritual,…