Muchos hogares trabajan duro, pero el esfuerzo humano no garantiza estabilidad espiritual. Salmo 127:1 nos recuerda que si Dios no edifica la casa, todo esfuerzo es en vano. No es falta de trabajo. No es falta de sacrificio. Es falta de fundamento. Este domingo el desafío es sencillo: Volver a poner a Dios en el centro. Iniciar altar familiar. Edificar…