¿Alguna vez has sentido que nadie te entiende? Ni en la casa, ni con los amigos, ni en la iglesia. Y cuando quieres orar, sientes que no te salen las palabras bonitas. ¿Y qué haces cuando ya hiciste todo lo que podías y la cosa sigue igual? El hijo que no cambia, la enfermedad, la deuda, años de esperar. Hace…