¿Alguna vez Dios le ha pedido algo y usted le ha contestado: «yo no puedo, yo no sé leer bien, yo no tengo estudio»? Moisés también puso excusas. Tenía ochenta años, cuidaba ovejas ajenas y decía que no sabía hablar. ¿Y si Dios no le está pidiendo lo que usted no tiene, sino lo que ya está en su mano?…