Hay personas que tienen casa, trabajo, familia… que construyeron todo lo que se propusieron… y sin embargo, algo por dentro sabe que falta algo. Eso es Génesis 36. Es el capítulo de Esaú: reyes, territorios, prosperidad real. Pero Dios no habla en ese capítulo. No hay un momento donde alguien diga: aquí fue donde Dios me encontró. El capítulo anterior es…